Jordi Pujol no puso drásticas distancias. El enigma sobre su paradero lo desveló La Vanguardia con su primera imagen -en clima enigmático en la noche-, a través de una ventana, enfrascado en sus papeles. Jordi Pujol y su esposa, Marta Ferrusola, viven estos días de plomo de agosto, de calor y tormentas, de presagios de fuerte descarga, en la casa de su primogénito, Jordi: su refugio en la Cerdanya –Cerdaña (en catalán La Cerdanya, en francés Cerdagne)- el filo de los Pirineos entre Francia y España.
La confesión de Jordi Pujol de que él y su familia habían tenido cuentas secretas en el extranjero durante 34 ha desatado un torrente de informaciones sobre negocios bajo la sospecha de irregularidades, tráfico de influencias y las comisiones del 3%. Habló de una herencia oculta en el Principado de Andorra pero no de la actuación de sus hijos , asunto que se investiga y estará bajo los focos en septiembre.
En una semana, Jordi Pujol confesó que durante 34 años su familia ha tenido dinero oculto en Andorra. A través de un abogado hizo llegar a los medios el comunicado de su confesión. Fue el detonante. En pocos días, su hijo mayor, Jordi, fue imputado por la Audiencia Nacional; el menor, Oleguer, está bajo las investigaciones de la Fiscalía Anticorrupción por sus cuentas en el extranjero.
El propio Jordi Pujol tuvo que renunciar a todo su poder como expresident de la Generalitat -despacho, asistente y secretaria, coche y chófer, y pensión que era el equivalente al sueldo del presidente del Gobierno-. Si no hubiera dado ese paso, la respuesta de Artur Mas, pese a lo dolorosa, habría sido inmediata. No todo quedó ahí. Ya se busca la verdad sobre el patrimonio y la situación económica de toda la saga Pujol. Se quiere el retrato exacto y meticuloso.
Es ya una espera tensa y larga en este agosto de calor y plomizo. En septiembre permanecerán bajo fuerte presión política y judicial. Están citado por el juez Pablo Ruz tanto Jordi Pujol como su mujer, Marta Ferrusola. De nuevo la cuestión de quien llega a tener tanto poder desprecia los riesgos. Para Artur Mas la confesión fue un mazazo. Josep Antoni Duran i Lleida -como recogió Hechos de Hoy– explicó la situación en todas sus implicaciones. Muy posiblemente en septiembre el líder de Unió comience a levantar un nuevo proyecto de unidad y centralidad en una Cataluña golpeada de forma dramática por el escándalo Pujol.




