Pasión, motivación, ambiente, algún rifirrafe pero ¿dónde está el fútbol? se preguntaban en el Santiago Bernabéu, sin llenar, durante la primera parte del derbi de la Copa del Rey entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid. Los de Carlo Ancelotti lograron meter ya un pie en la final al adelantarse 3-0 en casa en la ida de las semifinales ante los de Diego Pablo Simeone. La segunda parte ya fue harina de otro costal.
Fue el portugués Pepe el que abrió la lata en un balón que desvió contra su portería el argentino Emiliano Insúa, adelantando a los de casa en el minuto 17. Al comienzo de la segunda parte, en el minuto 57, Jesé amplió la ventaja y Ángel Di María, en el 73, dejó el marcador en 3-0 tras tocar en el brasileño Miranda.
Ahí no acabaron los males del equipo que ocupa la primera plaza en la Liga BBVA tras el pinchazo del FC Barcelona en Valencia, ya que Diego Costa, la estrella goleadora del Atlético, vio la amarilla y no podrá jugar la vuelta por tener que cumplir una sanción. El Real Madrid se vengó de lo ocurrido en la pasada edición de la Copa del Rey y el Atlético de Madrid vio frustrado su sueño de lograr su tercer triunfo consecutivo en el Santiago Bernabéu.
Los de Ancelotti fueron claramente superiores pese la ausencia de Gareth Bale, lesionado en un gemelo. Los rojiblancos mostraron un drástico bajón físico y de juego y tendrán que esperar un milagro en el Vicente Calderón si quieren arrebatarle el puesto en la final al Real Madrid. Esta vez el equipo de Ancelotti, en el que era una de sus primeras pruebas de la temporada, como destacó Hechos de Hoy, avanzó de manera determinante para llegar a la pelea por uno de los títulos que están en el juego.




