El trastorno por acumulación de animales o Síndrome de Noé tiene importantes implicaciones a nivel de salud mental, bienestar animal y salud pública, sin embargo, aún sigue siendo un desconocido en el mundo. Es por ello que los expertos piden y requieren una mayor atención por parte de la administración y las autoridades sanitarias.
Así al menos lo explica el primer estudio europeo sobre este trastorno, que ha sido realizado por investigadores de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona y del IMIM (Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas).
“Reconocer la presencia de este trastorno en nuestra sociedad es el primer paso para poder identificar y detectar precozmente los casos y enfrentarnos lo más eficientemente posible. Actualmente, cuando se detecta un caso, se retiran los animales pero no se da ningún tipo de atención a la persona que lo sufre”, explican los expertos.
Esta persona no reconoce que sus animales están mal y en poco tiempo vuelve a reincidir. A veces estos animales se encuentran en niveles críticos y evidentes de desnutrición, deshidratación, de infestación parasitaria, con enfermedades o cría incontrolada y todo ello en un espacio con muy pocas medidas higiénicas”, añaden.
Los datos recogidos indican que este trastorno afecta por igual a hombres y mujeres y que un 63% es mayor de 65 años, un 83% vive solo y su situación económica es precaria. En un 44% de los casos, se da también el síndrome de Diógenes o trastorno por acumulación de objetos, lo que sugiere que existe un efecto relacionado a esta demencia.
“En nuestro estudio no registramos ni una intervención centrada en las personas afectadas, lo que nos indica que el reconocimiento de este trastorno por parte de las autoridades sanitarias es muy bajo. Sin embargo, si los datos de nuestro estudio se extrapolan a las numerosas asociaciones de animales que hay en España, podemos inferir que realmente existe un problema público importante con un alto coste social”, concluyen.




