Con mucho es el escándalo que ha conmocionado al papa Francisco desde que conoció todos los detalles. Ha crispado además su relación con los sectores de la Curia que trataron de taparlo. Y ha dañado a la Iglesia en República Dominicana. Francisco recibió en audiencia especial a Danilo Medina en su día para tratar este asunto en profundidad.
El polaco Josef Wesolowski, exnuncio juzgado por pederastia, falleció súbitamente en Ciudad del Vaticano. Fue hallado sin vida ante el televisor encendido. Rápidamente la tesis de la conspiración se extendió. Apuntando a los cuervos -el ala tenebrosa de la Curia– y el envenenamiento para que no diera nombres en su juicio, o urdera una venganza, morir matando.
Según señalaron fuentes vaticanistas a Hechos de Hoy. el papa Francisco pidió de nmediato una autopsia para negar la delirante tesis de la conspiración. Pero ese es el ambiente que ha rodeado al que es sin duda uno de los peores casos de pederastia en la Iglesia. Y un asunto que ha escandalizado, conmocionado y profundamente indignado al papa Francisco. Josef Wesolowski fue arzobispo y nuncio de la Santa Sede en la República Dominicana. Su proceso penal había comenzado el pasado 11 de julio. Tenía 66 años.
Indudablemente en esta muerte hay sombras. Wesolowski tenía una salud frágil. No pudo asistir a la apertura de su juicio. No estaba bajo arresto domiciliario pero tenía la prohibición de no salir de Ciudad del Vaticano. Quienes le atendías negaron constancia de una situación de salud crítica. Fue encontrado muerto por un franciscano, en la residencia donde permanecia, a las cinco de la mañana, y con el televisor encendido.
Puede que haya muerto de un infarto. El papa Francisco quere esclarecerlo. Se adelantó pidiendo la autopsia cos instrucciones para la máxima transparencia.
Wesolowski fue ordenado sacerdote en 1972 por el entonces cardenal Karol Wojtyla (Juan Pablo II), quien, años después, lo consagró obispo. En el verano de 2013 se conoció este caso, el peor de abusos sexuales por su condición de nuncio.
Las investigaciones en la República Dominicana fueron demoledoras. Wesolowskif ue arrestado, castigado por la Congregación para la Doctrina de la Fe, cesado y expulsado en su condición de arzobispo y luego de sacerdote. Como laico era sometido a juicio. El papa Francisco y el papa emérito Benedicto XVI actuaron con el criterio implacable de tolerancia cero.
En un caso de máxima gravedad, el papa Francisco no quiere que quede ninguna sombra. Aunque pesan todavía las incógnitas de quien pudo conocer toda la verdad y en su momento no actuó con máxima severidad tanto en Santo Domingo como en Roma. Pero el papa Francisco ya ha sacado su látigo contra la Curia y sin duda lo volverá a hacer si es necesario.




