Todo lo que sucedió el miércoñles10 en el Pleno del Congreso em el Senado -asunto destacado por Hechos de Hoy– fue para Borja Sèmper “un disparate”.
El portavoz y vicesecretario de Cultura del Partido Popular recordó que el presidente del Gobierno llegó incluso a tachar al expresidente de la Generalitat Quim Torra como el Le Pen español.
Criticó que el Gobierno no haya dado aún explicaciones sobre lo que se va a transferir y con qué alcance, y explicó que esta cesión de competencias no está encaminada a mejorar las políticas de inmigración, sino que responde a las necesidades de Pedro Sánchez.
Subrayó que la política migratoria debe ser “consensuada y sensata” y que tiene que abordarse con nuestros socios europeos. “No puede convertirse en una especie de reino de taifas, en el que cada uno haga lo que le dé la gana porque no es serio ni responsable”.
Asegura que la gobernabilidad del Ejecutivo de Sánchez depende de “intereses contrapuestos, que le van a exprimir hasta la extenuación”. “No hay un proyecto de país sino de subsistencia de Sánchez en Moncloa a cambio de cualquier cosa”.
Consideró que el Ejecutivo de Sánchez planteó un “trágala” con los tres decretos que se votaron el miércoles en el Pleno del Congreso en el Senado porque los textos no fueron consensuados y, en lugar de seguir la tramitación ordinaria con un debate “sereno y profundo”, decidió actuar como “si pudiera hacer lo que le da la gana”.
Recordó que el Partido Popular hizo un ofrecimiento para que el Gobierno se aviniera a negociar, a lo que el Ejecutivo se opuso, salvo con Junts. “Esta va a ser la tónica de la legislatura: un Gobierno sustentado en partidos que no creen en la gobernabilidad de España y que pretende gobernar el país a base de decretos leyes”.
Denunció que el Ejecutivo esté “hurtando” el debate en el Congreso y la posibilidad de tener “mejores leyes”. “Quizá para Sánchez esto sea muy cómodo, pero es malo para España“.
Lamentó que el Gobierno no tenga una interlocución “razonable y normal” con los grupos de la oposición, tapando un escándalo con otro y que haya convertido “todo en un eslogan”, primando los intereses particulares sobre el general.







