Estados Unidos y sus preparados investigadores descubrieron que las células de navegación del cerebro que guían a las personas están eléctricamente activas también durante el sueño profundo, igual que durante el tiempo de vigilia. Asimismo, tienen señales visuales y vestibulares que las guíen.
Dicho estudio podría llegar a ser útil para el tratamiento de problemas de navegación, uno de los primeros síntomas que podrían determinar la aparición de la enfermedad de Alzheimer o de otros problemas neurológicos. En un informe sobre su trabajo en ratones que se publica en Nature, los autores descubrieron que las neuronas de dirección en el cerebro continuaron codificando la dirección "virtual" de la mirada durante el sueño.
De hecho, durante el sueño el movimiento ocular rápido, una etapa conocida por la intensa actividad de sueños en los seres humanos y en la que la actividad eléctrica del cerebro, fue “indistinguible de la de la vigilia, la aguja de la brújula cerebral en los ratones se movió a la misma velocidad que la observada cuando se está despierto”.
Hay que destacar que durante los periodos de sueño de ondas lentas, los autores vieron una aceleración de hasta diez veces la actividad como si la cabeza de los ratones se volviera diez veces más rápida que durante el tiempo que estuvieron despiertos. "Sabemos desde hace tiempo que el cerebro está trabajando durante el sueño", recalcó.
"Pero ahora sabemos cómo está trabajando en uno de los sentidos aparentemente más simples, la orientación de la cabeza, o nuestro sentido de dónde miramos en cualquier espacio dado. El sentido de dirección es una parte esencial de nuestro sistema de navegación, ya que puede restablecer nuestra brújula interna y mapear instantáneamente, como, por ejemplo, cuando salimos de la estación de metro y tratamos de orientarnos", explicó.
“Al comprobar que la actividad de las neuronas de dirección de la cabeza muestra patrones coordinados durante el sueño, demuestra los esfuerzos del cerebro para explorar activamente y coordinar sus operaciones, incluso cuando se desconecta de su interacciones con elmedio ambiente", añadió.
Para el experto, estos resultados pueden llegar a apoyar aún más la teoría de que el cerebro de los mamíferos no espera pasivamente para recibir los estímulos sensoriales de alrededor, sino que los persigue activamente, igual que el sentido activo de la direccionalidad de la cabeza persistió durante el sueño en los ratones.
Sin embargo, para este estudio los expertos se encargaron de grabar los movimientos de la cabeza de los ratones y registraron su actividad eléctrica en las regiones de dirección de la cabeza mientras dormían, específicamente en el núcleo anterodorsal del tálamo y el postsibiculumdel cerebro.
"La actividad coordinada durante la mayor parte del sueño probablemente representa una consolidación de lugares, eventos y ocasiones, una especie de sistema de copia de seguridad de la navegación en el cerebro, durante la cual el cerebro almacena un mapa de la memoria", subrayó el experto.




