La rentabilidad exigida en el mercado secundario a los bonos españoles a 10 años se situó por primera vez en la historia por debajo del umbral el 2% este lunes. De esta manera, el interés de la deuda española con vencimiento a diez años llegó a situarse en el 1,96%, su mínimo histórico, frente al cierre del 2,023% del pasado viernes.
Esta mejora viene propiciada por el mensaje lanzado por el presidente del Banco Central Europeo. Mario Draghi insistió, en Alemania, en que están preparados para actuar con rapidez si persisten los temores deflacionistas. Y en este sentido añadió que las previsiones de inflación son "excesivamente bajas" en un contexto en el que no parece sostenible una recuperación más contundente del crecimiento en los próximos meses.
Asimismo, la prima de riesgo, o diferencia de rentabilidad exigida al bono español frente al alemán, considerado el más seguro de la zona euro, se reducía a menos de 120 puntos básicos (1,2 puntos porcentuales), en este caso se nivel más bajo desde comienzos de septiembre.
La rentabilidad exigida al bono español llegó a alcanzar el 7,75% en julio de 2012, en lo más agudo de la crisis del euro. Los problemas surgidos en Grecia, la mala gestión de la crisis de Bankia, la petición de rescate por parte de España, la recaída en la recesión tras los recortes y, en definitiva, el temor a la ruptura del euro llevaron a la prima de riesgo a niveles de récord por encima de los 600 puntos.
Los expertos de Goldman Sachs estiman que el BCE, dentro de este eventual programa, "podría comprar 63.000 millones de euros en bonos del Gobierno español", de ahí su recomendación de inversión en el bono español a diez años.




