En los hechos de hoy, jueves 19, el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz se han convertido en un polvorín con cruce de golpes y Brent y gas natural disparados.
Siete países árabes y uno persa. Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudí, Baréin,Catar, Emiratos Árabes Unidos y Omán envueltos en un crece de golpes. La mayor crisis de la historia en el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), la alianza política y económica que excluye a Irán e Irak.
Analistas de geopolítica y de geoeconomía calificaron la situación a Hechos de Hoy como un dramático fuel-thriller. El Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz mantienen una relevancia estratégica global debido a sus reservas de hidrocarburos que representan el 50% del total mundial. Enorme impacto de la guerra en las Bolsas y los mercados.
Un fuerte revés para las Bolsas de Asia
Las bolsas de Asia caen mientras los precios del petróleo suben tras ataques recíprocos contra instalaciones de gas cruciales en todo Oriente Medio.
El índice de referencia japonés Nikkei 225 está bajo presión. Los inversores asimilan los últimos ataques a instalaciones energéticas así como la decisión del Banco de Japón de mantener los tipos de interés sin cambios.
El Kospi de Seúl, el Hang Seng de Hong Kong y el Shanghai Composite también registran pérdidas a medida que el crudo Brent, la referencia mundial del petróleo, sube en las cotizaciones.
Catar confirmó “daños considerables” en sus principales instalaciones de gas natural licuado (GNL) tras los ataques con misiles iraníes. Israel atacó South Pars, el yacimiento de gas más grande del mundo. South Pars es la base del suministro energético de Irán. El 85% de la electricidad del país se genera a partir de gas.
Los Emiratos Árabes Unidos cerraron sus instalaciones de gas tras interceptar misiles. Los analistas advierten que los daños en Ras Laffan podrían provocar una escasez mundial de gas de larga duración.
Asia sigue siendo particularmente vulnerable. La región consume más del 80 % del petróleo y el gas que transita por el Estrecho de Ormuz, y la mayor parte del GNL procedente de Catar y los Emiratos Árabes Unidos se destina a los mercados asiáticos. Existen pocas alternativas para satisfacer esta enorme demanda energética.
Los gobiernos de toda Asia se esfuerzan por responder a la crisis. Camboya importa combustible de Malasia y Singapur. Vietnam y China restringen el suministro. Japón ha recurrido a sus reservas nacionales de petróleo. Corea del Sur ha limitado los precios del combustible y está impulsando la energía a partir del carbón y la energía nuclear. Se han implementado medidas de racionamiento energético en varios países.
Un golpe a la inflación y el crecimiento
El precio del petróleo escala nuevas posiciones hasta superar los 117 dólares por barril, lo que agrava la preocupación de los inversores de que una escalada bélica aumente las presiones inflacionarias.
Los futuros de las acciones estadounidenses registran un ligero descenso después de que el S&P 500 y el Nasdaq 100 cayeran un 1,4% el miércoles. Los índices europeos sufren caídas de más del 1,5%. El Dax alemán baja un 2,3% y el IBEX 35 retrocede un 2% y pierde el nivel de los 17.000 puntos.
El precio del crudo brent, que se dispara más del 9%, acapara todas las mirada. Crecen las preocupaciones -en notas de bancos de inversión como se señaló a Hechos de Hoy-sobre un conflicto más duradero de lo esperado y sus consecuencias. El precio del gas natural para entrega a un mes en el mercado TTF de Países Bajos, de referencia en Europa, sube más del 30%, hasta superar los 70 euros por megavatio hora (MWh).
El alza del petróleo ha generado temores entre los bancos centrales de todo el mundo ante las posibles presiones inflacionarias. Los bonos del Tesoro caen en toda la curva, impulsando al alza sus rendimientos, después de que el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, declarara que el conflicto ha añadido una nueva incertidumbre a las perspectivas de inflación. El banco central estadounidense mantuvo los tipos de interés sin cambios.
“No cabe duda de que el alza de los precios del petróleo está empezando a tener un impacto más amplio”, afirmó Chris Weston, jefe de investigación de Pepperstone Group.
“El conflicto geopolítico actual y una crisis de suministro energético más pronunciada, que podría provocar una mayor inflación y tipos de interés más elevados, podrían poner a prueba los activos de riesgo, con valoraciones que se mantienen algo altas”, afirmó Thomas Poullaouec, director de soluciones multiactivos para Asia Pacífico en T. Rowe Price.
Se espera que el BCE y el Banco de Inglaterra, al igual que el Banco de Japón, mantengan los tipos de interés estables.
Laura Cooper, estratega de inversión global en Nuveen, dijo que la pregunta clave para los responsables políticos es si los mayores costos de la energía corren el riesgo de desanclar las expectativas de inflación.
Finalmente, gran inquietud sobre el mercado de crédito privado.








