En los hechos de hoy, el ataque de Israel y Estados Unidos a los yacimientos de South Pars, a disparado todas las alarmas y tensiones en los mercados. Analistas del Citi (nombre comercial de Citigroup) avisan de un escenario de la subida del barril de
petróleo a 150 dólares.
En primer plano también tres asuntos. La Fiscalía pide 173 años de prisión para el expresidente de BBVA, Francisco González, por el Caso Cenyt; la Reserva Federal mantiene los tipos de interés y se pone en guardia ante el riesgo de inflación: y Bruselas lanza el modelo EU Inc, un régimen virtual para crear empresas en 48 horas por 100 euros en toda la Unión.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán acaba de pasar a un nuevo capítulo. El ataque a instalaciones energéticas claves iraníes ha disparado el precio del brent.
Ataque a South Parsen el Golfo Pérsico. Irán comparte con Catar el mayor campo de gas natural del mundo. South Pars suministra más del 70% del gas natural doméstico de Irán y es fundamental para su generación eléctrica. Supone el 20% de las reservas mundiales de gas.
Impacto en los mercados
Desde el estallido del conflicto en Oriente Medio, los mercados evolucionan al ritmo de los precios energéticos. El deterioro de las infraestructuras estratégicas iraníes y las advertencias de Israel de que continuará con la ofensiva han roto la tregua tensa de las últimas sesiones. Las Bolsas europeas, que habían arrancado el día con avances moderados, frenan las subidas.
La operación contra el yacimiento marino de South Pars y la dirigida también contra instalaciones de la industria petrolera en Asaluyeh son las primeras desde que se inició el conflicto dirigido a instalaciones de gas y petróleo iraníes.
Hasta ahora, Washington había evitado cruzar esa línea y se había limitado a golpear activos militares en la isla de Kharg, el principal centro de exportación de crudo del país. South Pars, el gigantesco yacimiento que Irán comparte con Catar y que abastece de gas a Turquía, ya había sufrido la paralización de varias fases de producción.
Irán ha avisado a los países del Golfo que sus activos energéticos pasan a ser objetivos legítimos. La agencia Tasnim señala que instalaciones en Catar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos corren riesgo de ser alcanzadas por misiles. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) ha ordenado además la evacuación de civiles en zonas cercanas a potenciales escenarios de impacto.
Ante la perspectiva de que el conflicto se prolongue, las firmas de análisis se apresuran a actualizar sus previsiones. Los analistas de ING ven al Brent en los 120 dólares. lmente entre junio y agosto.
Salman Ahmed, responsable macro y jefe de estrategia en Fidelity International, apunta un diagnóstico pesimista. Señala una probabilidad del 65% a una confrontación regional prolongada sin una salida clara. Apunta una disrupción severa que provoque daños generalizados en las infraestructuras energéticas. Los analistas de Citi advierten que el crudo podría escalar hasta los 150 dólares,
El repunte de los precios energéticos y el riesgo de grave tensión geopolítica se cierne sobre los bancos centrales. La Reserva Federal ha optado por mantener los tipos sin cambios, en el intervalo del 3,5% al 3,75%. Además de la decisión, el comité ha actualizado sus previsiones.
“Las implicaciones de los acontecimientos en Oriente Medio para la economía estadounidense son inciertas”, señaló el comunicado. La Fed mantiene su previsión de un recorte de tipos en 2026 y ha revisado al alza sus estimaciones de inflación. Con la actividad en el Estrecho de Ormuz prácticamente paralizada, prevé ahora que los precios avancen un 2,7%, tres décimas más de lo proyectado hace tres meses.
Un día después llegará el turno del BCE, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón. Los analistas, que hasta hace unas semanas hablaban de un año de transición para la institución que preside Christine Lagarde, han desplazado ahora sus previsiones de subida de tipos a 2026.
Michaël Nizard, gestor multiactivo de Edmond de Rothschild AM, advierte que subir los tipos “no va a devolver los barriles de petróleo al mercado y apenas tendría impacto en los precios de la energía”. Analistas, expertos y notas de bancos de inversión, según datos de Hechos de Hoy, insisten en el riesgo de ucranización de la guerra en la crítica zona del Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz.








