Un estudio general realizado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) demostró hace unos días que la función cardiaca de aquellos que tuvieron un infarto de miocardio puede llegar a mejorar de manera significativa así como prolongarse durante al menos seis meses con un fármaco.
Aunque la noticia puede no ser del todo relevante, lo cierto es que el medicamento en cuestión, conocido como metoprolol, cuesta apenas dos euros, lo que podría permitir grandes ahorros para el sistema sanitario. Los resultados de la llamativa investigación pueden comprobarse en Journal of the American College of Cardiology.
Y es que tras unos meses de estudio, se han determinado los beneficios a corto plazo del uso de este fármaco en pacientes infartados que lo recibieron durante su traslado al hospital en ambulancia. Fue ahí cuando vieron que el músculo cardiaco necrosado de estos pacientes era mucho mejor que el de aquellos que no recibieron el fármaco.
Asimismo, en este nuevo estudio, se vio que la proporción de pacientes con una función contráctil del corazón severamente deteriorada es mucho menor en el grupo que recibió metoprolol, mientras que también se observó que la tasa de reingresos por insuficiencia cardiaca crónica se reduce de manera muy importante.
Y de forma muy llamativa, se asegura, que este tratamiento agudo inicial con metoprolol también fue capaz de reducir de forma masiva la necesidad de implantar un desfibrilador automático. Por ello, decidieron utilizar una resonancia magnética para evaluar el efecto a largo plazo del uso de este fármaco en 202 pacientes de toda España.
“La posibilidad de reducir de forma tan importante los casos de insuficiencia cardiaca crónica, con todos los tratamientos y reingresos que conlleva, con una terapia muy barata es algo de puede derivar en un ahorro tremendo para los sistemas sanitarios en toda Europa”, explicó Borja Ibáñez, jefe del Grupo de Imagen en Cardiología Experimental del CNIC, y uno de los autores principales del estudio.
Asimismo, recalcan que se estima que si la mitad de pacientes con infarto en Europa se tratasen con este fármaco tan barato de manera precoz, el ahorro podría ser mayor a 10 billones de euros anuales sólo en tratamientos de insuficiencia cardiaca. Pese a los datos, los expertos aseguran que hay que imperar cautela a que debe testarse en una población mucho más numerosa en toda Europa para poder confirmar que las estimaciones son reales.
“Los resultados son muy prometedores y sin precedentes, pero la investigación clínica rigurosa requiere una corroboración en una población independiente. Debe ser un proyecto bandera de nuestro país que refuerce el liderazgo internacional de España en las enfermedades cardiovasculares”, explicaron.




