Dos turistas españoles continúan sin ser localizados en Túnez tras el asalto con rehenes perpetrado por hombres armados en la capital de Túnez. El embajador de España en Túnez, Juan López Doriga, con la ayuda del ministro del Interior tunecino y 20 personas movilizadas por la Embajada buscan desde el miércoles por la noche por las morgues y por los hospitales a dos españoles tras el atentado terrorista en el Museo del Bardo, y que no se encuentran entre los fallecidos identificados ni entre los más de 40 heridos.
Se trata de dos turistas que no se presentaron el miércoles por la tarde en el crucero que iba a zarpar a las siete de la tarde de Túnez para continuar su viaje y que ha aplazado su salida, en principio hasta este jueves. Se tiene constancia de que los dos desparecidos, cuya identidad no se ha revelado, formaban parte de un grupo de 90 españoles llegados a Túnez en cruceros de Costa y de MSC. Hay constancia que bajaron del crucero y pasaron el control de aduanas.
La compañía Costa Cruceros anunció que a medianoche de los 3.161 pasajeros del Costa Fascinosa, 14 no habían regresado pese a que se había intentado localizarles llamando a sus móviles.
En cuanto a los dos turistas españoles en el atentado perpetrado en Túnez son un matrimonio de jubilados de Barcelona, Antonio Cirera Pérez, químico de 75 años y su mujer, Dolores Sánchez Rami, de 73 años, que habían llegado en uno de los cruceros que llegaron el miércoles a Túnez y habían reservado una de las excursiones que se ofrecían.
En una comparecencia del ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, confirmó la muerte de dos españoles y aseguró que "las autoridades tunecinas estás desbordadas" y que las noticias sobre lo ocurrido son contradictorias. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, anunció la salida inmediata de dos agentes especializados en la lucha antiterrorista para recabar datos sobre el terreno.
El número de víctimas mortales asciende, según el gobierno tunecino, a 22 personas, 20 extranjeros -se carece todavía de datos fidedignos sobre sus nacionalidades- y dos tunecinos -un policía y un conductor de autobús-, en el ataque que tres terroristas han perpetrado contra el Parlamento de Túnez y el posterior asalto, con toma de rehenes incluida, del Museo Nacional del Bardo.
El presidente tunecino Béji Caid Essebsi aseguró que Túnez luchará "hasta el último aliento" contra el terrorismo. "Las crueles minorías no nos dan miedo. Quiero que el pueblo tunecino comprenda que nos encontramos sumidos en una guerra contra el terrorismo", aseguró.
Miles de tunecinos se congregaron durante la noche en el centro de la capital con velas y flores en recuerdo de los fallecidos y para hacer constar su indignación por el atentado.




