La Presidenta del Consejo de Ministros de la República Italiana fue clara y contundente en su declaración:
“En el marco de la reunión informal de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea en Alden Biesen, junto con el canciller alemán Friedrich Merz y el primer ministro belga Bart de Wever, organizamos la reunión inaugural de un nuevo grupo de trabajo informal dedicado a cuestiones de competitividad europea.
Además de Italia, Alemania, Bélgica y la Comisión Europea, asistieron a la reunión los siguientes países:
Austria, Bulgaria, Chipre, Croacia, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Suecia y Hungría.
El debate se centró en las tres prioridades descritas en el documento de política elaborado por Italia, Alemania y Bélgica:
1. La culminación del Mercado Único.
2. La simplificación regulatoria y la reducción de los precios de la energía.
3. Una política comercial ambiciosa y pragmática.
Acordamos reunirnos de nuevo en el marco del Consejo Europeo de marzo para mantener un alto nivel de enfoque en cuestiones de competitividad y contribuir a la definición de objetivos concretos y plazos claros”.
Drásticas medidas de Italia
Atención además a que el Gobierno de Giorgia Meloni aprobó un paquete de medidas migratorias que incluye la posibilidad de aplicar bloqueos navales temporales y un procedimiento acelerado para la deportación de inmigrantes desde las fronteras.
El Consejo de Ministros de Italia dio luz verde a un proyecto de ley que integra el nuevo Pacto sobre Migración y Asilo de la Unión Europea (UE), pero que también introduce reformas de seguridad nacional para blindar las fronteras italianas. Todo esto contrasta en gran medida con la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez, que ha maniobrado para regular a más de medio millón de extranjeros.
Los presidentes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete celebraron este jueves un encuentro de trabajo en el castillo belga de Alden Biesen para tratar cómo impulsar el mercado europeo de cara a lograr una autonomía económica que no le haga depender de potencias como Estados Unidos o China. Lo hicieron a petición del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.
Pero antes, se celebró vez la convocatoria del canciller alemán, Friedrich Merz, y de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quince líderes europeos entre los que estuvo el presidente de Francia, Emmanuel Macron, para acudir a la reunióm con una postura común.
Dos velocidades
Sánchez acudió directamente a la convocatoria de Costa sin participar en el primer encuentro que es donde se decidió la forma de impulsar el mercado europeo.
La principal decisión es la de avanzar en la competitividad europea a una velocidad, es decir, solamente cuando haya unanimidad, o hacerlo, como pide la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y cada vez más países, a dos velocidades, es decir, que si no hay consenso, los países que lo deseen avancen mientras los demás se quedan atrás.
Se puede decir por lo tanto que la Europa de dos velocidades ya es una realidad.