Jueves 19 de mazazo para Egipto. Un Airbus 320 de EgyptAir que volaba de París a El Cairo desapareció mientras volaba a gran altitud sobre el Mediterráneo (ver en Hechos de Hoy, Alerta máxima por el avión de EgyptAir que volaba de París a El Cairo).
Un total de 66 personas -56 pasajeros (entre ellos un niño y dos bebés) y 10 tripulantes (tres de ellos guardias de seguridad)- viajaban en el vuelo MS804. Es de nuevo una trágica catástrofe para Egipto.
El presidente de Francia, François Hollande, informó que el avión, que cubría la ruta París-El Cairo, desapareció de los radares sobre las 2.45 hora local (00.45 GMT). El último contacto, según las autoridades egipcias, se produjo hacia las 2.30. Desde el primer momento todas las hipótesis estuvieron abiertas pero apuntando sobre todo a un atentado terrorista (ver, "Se ha estrellado", el desconcierto de Hollande con el avión de EgyptAir).
Las Bolsas de Europa bajo la tensión de las informaciones que se fueron sucediendo en el jueves 19. El IBEX 35 cerró en rojo, -1,14% y 8.674,7 puntos. La prima de riesgo en 142 y el bono a 10 años en 1,59%.
Atención igualmente a las actas de la última reunión de la Reserva Federal con la predisposición de varios de sus miembros a subir ya los tipos de interés en Estados Unidos. La cotización del barril Brent cedió a los 48 dólares. El barril West Texas en 47 dólares.
Pero toda la preocupación sobre Egipto. El ministro de Aviación, Sharif Fathi, el primero en apuntar la hipótesis de un atentado. François Hollande tampoco lo descartó. El jefe del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB), Alexandr Bórtnikov, afirmó por su parte que todo apunta a que el siniestro fue un atentado terrorista.
El Airbus A320 de la compañía Egyptair se había fabricado en 2003 y desde su entrada en servicio había acumulado unas 48.000 horas de vuelo. El pasado 31 de octubre un Airbus A321 de la compañía rusa MetroJet (Kogalymavia) se estrelló en la península egipcia del Sinaí con 224 personas a bordo, tras registrarse una explosión en su interior, que fue reivindicada por la rama egipcia del grupo terrorista Estado Islámico (EI). De nuevo la misma sospecha.
Las acciones de IAG, EasyJet y Lufthansa cedieron. Lo mismo con los títulos del touroperador Thomas Cook. En el semestre cerrado en marzo de 2016, la facturación de la compañía por la venta de paquetes turísticos en Egipto, Turquía y Túnez bajó en 132 millones de libras (172 millones de euros).
Extrema atención a la investigación de esta catástrofe:
– Pudo tener su origen en una maleta bomba.
– Un sabotaje en origen antes de despegar de París.
– Gran inquietud también por la hipótesis del terrorista áreo kamikaze con el objetivo de atacar la aviación comercial.
– Sospechas también por el armamento que quedó abandonado en las arenas de los desiertos de Libia y hacaído en manos de la guerrilla suní radical y sus aliados con misiles tierra-aire.







