El éxito de Divergente se esperaba. Al más puro estilo Los juegos del hambre, la novela ahora adaptada al cine aterrizó este fin de semana en los cines. Aunque todavía es pronto para confirmarlo, lo cierto es que el cine de género fantástico está viviendo una de sus etapas más dulces.
Y es que en los últimos diez años, el éxito de taquilla se la han llevado Harry Potter, Narnia, las aventuras de Peter Jackson en la Tierra Media, los superhéroes de Marvel y DC y, ahora, las sagas literarias juveniles, eminentemente dirigidas al público femenino, aunque sin olvidarse del éxito que tiene entre los adolescentes.
Un último ejemplo de ello es Divergente que lo cierto es que la adaptación de la franquicia de Veronica Roth tiene los suficientes elementos propios como para erigirse en una propuesta con voz autónoma y mucha tela que cortar. Como la Katniss de los Juegos, la Tris de Divergente no acepta las etiquetas y aspira a descorrer el velo de injusticia que acecha a mundo.
Sin embargo, el escenario que presenta es un Chicago del futuro, surgido tras la gran guerra, en el que la sociedad está dividida en facciones que representan distintas virtudes y valores. En ellas está: Cordialidad, con pacíficos agricultores que se dedican a trabajar la tierra; Verdad, formada por gente ecuánime y sin pelos en la lengua que se encarga de impartir justicia.
Aunque también Erudición, donde están los más sabios, unos intelectuales algo redichos y ladinos; Osadía, los guerreros más arrojados y también los más molones que van de un lado a otro corriendo y saltando; y Abnegación, los más modestos que entregan su vida a los demás y que, por su bondad, son a quienes les corresponde gobernar en beneficio de todos.
Su campo de batalla, sin embargo, no es una show televisivo ni una batería de villanos caricaturizados, sino una sociedad fuertemente jerarquizada que condena a sus individuos a un rol que deben desempeñar de por vida. Y es que el director tuvo la brillante idea de no culpar del estado de las cosas a individuos concretos, aunque haya una villana visible en el personaje de Kate Winslet.
El éxito desembocó en la inevitable trilogía y en la lógica adaptación cinematográfica, y ya se preparan tres películas más (el último capítulo ya está dividido en dos partes). Estrenada en Estados Unidos a finales de marzo, se colocó en primer lugar del ranking de taquilla en su primera semana para ir perdiendo posiciones suavemente.
Por si fuera poco, su éxito no solo reside en el cine. Y es que desde junio del 2013 la trilogía Divergente (Divergente, Insurgente y Leal), de la escritora estadounidense Veronica Roth, domina el mercado editorial, tanto en formato impreso como digital, en Iberoamérica, Estados Unidos y en las librerías de la ciudad de México.
Con el estreno de la película basada en el primer libro, el pasado 4 de abril, las ventas de la trilogía siguen en ascenso. Algo que se esperaba desde hacia tiempo. En marzo del 2015 se estrenará Insurgente, segunda entrega fílmica de la franquicia basada en la trilogía de Roth, la cual ha vendido más de 11 millones de ejemplares.







