Yo, todavía no he llegado al límite de que mis fans me acosen. Creo que ese miedo ha aportado mucho a la falta de ambición que siempre he tenido. Pero es que hay algunos que son muy pesados. Conozco y comparto momentos con gente muy famosa y a veces no hay forma de ir a ningún sitio. Uno de ellos, cuando quedamos, hasta media hora antes no me dice dónde; para que no se filtre y no aparezcan los fans.
He vivido situaciones de gente que ve un famoso y se quieren hacer una foto con él, como si fuera un mono de feria. Sólo por el hecho de tener una foto para presumir con los amiguetes.
Pues eso mismo le pasó a Michael Jordan. Un seguidor de Lamelo Ball (jugador de los Charlotte Hornets) que quería hacerse una foto con su ídolo, vio pasar a Michael y le pidió una foto. Pero el exjugador de los Chicago Bulls se percató que éste ya tenía preparada la cámara para hacérsela antes de esperar la respuesta. Y así, el hombre se sintió, como decía, una atracción de feria.
Y, de verdad, aunque algunos medios de comunicación lo hayan criticado, creo que está en todo su derecho a sentirse una persona y sacarse una foto con algún fan para el que seguro que sabe que esa foto será el día más feliz de su vida.
Yo, esta semana, puse una foto en mi Instagram personal (@luisalserrano) con mi hermano, que de ese soy fan incondicional desde el día que nació.
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