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PEÑA NIETO ADVIERTE

Deslaves, aludes de lodo e inundaciones, los riesgos de Patricia

El presidente pidió máximas medidas de prudencia, alerta y prevención. El ojo del huracán tocó tierra habiendo pasado de fuerza 5 a 4 y luego a categoría 2.

Hechosdehoy / Ignacio R. Ferreira
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Puerto Vallarta, Manzanillo y Acapulco fueron la primera zona de alto riesgo. El huracán Patricia avanza con categoría 2 y proyección a debilitarse. Los estudios de su trayectoria le sitúan saliendo de México, entrando como tormenta tropical en el norte del Golfo de México, fortaleciéndose, y volviendo a tocar tierra con un frente de lluvias que podría afectar desde Houston a Nueva Orleans.

Desde el primer momento – como destacó Hechos de Hoy-los presidentes Barack Obama y Enrique Peña Nieto han seguido el Monstruo, el fenómeno más insólito producido en la temporada de huracanes en el Pacífico. El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Miami destacó rápidamente como de tormenta tropical pasó a convertirse en huracán de categoría 5. No minimizó ninguna alerta potencial.

La costa de México del Pacífico se mantiene en alerta. Todo el cinturón de Puerto Vallarta a Acapulco. México sigue en vilo todos los peligros del huracán Patricia donde lo peor puede llegar tras tocar tierra y debilitarse. Es un frente amplísimo que puede causar graves inundaciones aludes de lodo y deslaves. Fue impresionante, en los registros de los expertos, observar cómo el gigantesco huracán Patricia, el más fuerte jamás registrado en el mundo, alcanzó vientos de 325 kilómetros cuando aún estaba en el mar.

A los dos mensajes del presidente Enrique Peña Nieto se sucedieron las continuas advertencias de la Comisión Nacional del Agua. El estado de Jalisco activó un plan de evacuación de turistas y residentes en refugios preparados por la defensa civil. 

La primera estimación apunta a que en 24 horas las precipitaciones habrán acumulado "totales de 150 milímetros a 300 milímetros y máximos puntuales de 500 milímetros sobre los estados de Nayarit, Jalisco, Colima y Michoacán", según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Es el equivalente de precipitaciones a las de de todo un año en esa zona. 

Protección Civil de México puso en alerta roja a todo Colima y en roja o naranja a zonas de Jalisco, Nayarit, Zacatecas, Durango y Sinaloa, lo que dio lugar a evacuaciones de miles de personas. Sólo de Puerto Vallarta fueron evacuadas 28.000 personas. Nuevo Vallarta y Manzanillo, con medidas máximas de protección. 

Los huracanes suelen golpear en México más al noroeste, en la península de Baja California. O en los estados del sur, como Quintana Roo, en la frontera con Belice o en Chiapas, junto a la de Guatemala. Patricia giró esta vez de forma inusual sobre una región de México ya golpeada antes por catástrofes naturales.

Con la experiencia de Manuel e Ingrid, y la ola de críticas que se sucedieron, las autoridades han reaccionado con fuertes medidas de prevención no descartando ningún escernario. Se han desplegado 11.000 efectivos de la armada, el ejército y la policía federal en la zona, además de los cuerpos de seguridad de los gobiernos estatales y municipales. El ejército estableció un centro de operaciones en la costa de Jalisco con 2.500 hombres y envió un batallón con maquinaria y dos cocinas comunitarias para los evacuados.

El desalojo también afectó a los poblados cercanos al Volcán de Fuego de Colima, con intensa actividad en las últimas semanas, ante el temor de que la ceniza acumulada en las laderas se combinara con la lluvia y desatara una avalancha. Otra medida preventiva fue la decisión de cortar la energía eléctrica en toda la costa central del Pacífico.

El Centro Nacional de Huracanes de Miami (CNH) mantiene constante seguimiento a los vientos de Patricia que han causado daños en infraestructuras, derrumbes de árboles e instalaciones diversas como los grandes paneles publicitarios (los espectaculares).  

Patricia -que llegó a la costa con un enorme ojo de 10 kilómetros de diámetro- entrando por las Bahías de Tenacatita y Cuestecomate, en el estado de Jalisco. Los expertos esperan que quede frenado al encontrarse con la Sierra Madre occidental, la cadena montañosa en el centro norte de México. Pero temer muy seriamente todos sus efectos.

Ninguna de las principales instalaciones petroleras de Pemex se encuentra en la ruta de Patricia. Con todo Pemex informó que instalaciones más pequeñas y equipos en los muelles de Manzanillo, Colima y Lázaro Cárdenas quedaron resguardados.

 

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