La iniciativa de Felipe Calderón es un tema que el presidente retomó porque no lo considera asunto menor ni anecdótico. Hace una década lo propuso como legislador y ahora, a punto de dejar el poder, volvió sobre una iniciativa para modificar el nombre oficial del país y que se llame simplemente México, como la mayoría de la gente lo conoce.
El nombre oficial del país es Estados Unidos Mexicanos, establecido en la primera mitad del siglo XIX tras la independencia de España y que para algunos fue un intento de imitar al vecino del norte. "México no necesita un nombre que emule a otro país y que ninguno de nosotros los mexicanos usa cotidianamente", dijo Felipe Calderón al anunciar el envío al Congreso de la iniciativa de reforma constitucional para modificar el nombre de la nación.
El presidente había hecho una propuesta similar en enero de 2003, cuando ejercía como líder de los diputados federales de su Partido Acción Nacional. Calderón entregará el poder el 1 de diciembre tras concluir su mandato de seis años.
Las comidillas de una cohabitación con morbo
A medida que se acerca el momento del traspaso de poderes, los analistas coinciden en el flanco que no puede descuidar Enrique Peña Nieto cuando llegue a Los Pinos con una primera dama de muy fuerte personalidad, Angélica Rivera -como mostró en su reciente gira europea y destacó Hechos de Hoy– y una convivencia que no será fácil entre hijos e hijastras que tienen un protagonismo activo en las redes sociales. Es sobre todo el caso de su hija Paulina y su hijastra Sofía.
La polémica surgida en torno a Pauliña Peña Nieto Pretelini, la hija mayor del presidente electo-, resultó muy significativa y sirvió de aviso. Paulina habría adquirido, o pedido la intervención de su padre, para hacerse con cinco filas de entradas en la zona platino para uno de los próximos conciertos de One Direction en el Foro Sol. Rápidamente se incendiaron las redes sociales por la prepotencia de la hija de Peña Nieto. El episodio obligó al portavoz del equipo especial para la transición, Eduardo Sánchez, a aclarar que el presidente ni intervino ni su hija tampoco, aunque la sombra de duda quedó.
Paulina es la hija mayor del matrimonio de Enrique Peña Nieto con Mónica Pretelini, con quien tuvo también a Alejandro y a Nicole, la más pequeña de la familia. Tras enviudar, el 27 de diciembre de 2010 Enrique Peña Nieto se casó con Angélica Rivera formando una familia de seis hijos. Paulina ganó así tres hermanas más, Sofía, Fernanda y Regina, del matrimonio de Angélica con el famoso productor de televisión José Alberto Castro.
Paulina fue un buen dolor de cabeza para Peña Nieto en su campaña con sus tuits defendiendo a su padre y siendo muy despectiva con sus críticos. El hoy presidente electo le exigió a ella y sus hermanos, tras una fuerte polémica en Twitter, que fueran muy cuidadosos en entrevistas, y comentarios, y declaraciones sobre personajes del mundo del espectáculo. A Paulina se le ha unido además Sofía Castro, la hija de Angélica Rivera, en sus tuits y participaciones en redes presumiendo de unos zapatos de 15.000 pesos. Fue un regalo de su padre, el productor de televisión José Alberto Castro. de nuevo más matizaciones y aclaraciones.
En el primer mandato del PAN, con Vicente Fox, su hija Ana Cristina actuó como primara dama al comienzo. Tras su boda con Martha Sahagún, hubo su polémica por todo tipo de excesos. Si Peña Nieto no actúa desde el primer momento y deja que cale la opinión de que toda su familia se sirve, como se dice en México, con "cuchara grande", comenzarán los problemas.
El ejemplo de One Direction, de lo que en seguida presumió la hija de Peña Nieto y luego se desmintió, fue todo un ejemplo. Tras la sobriedad de Felipe Calderón y Margarita Zavala, se avecina una cohabitación en Los Pinos que se presume compleja -y puede ser explosiva- entre los Peña Nieto y los Castro. Angélica Rivera va a ser además una primera dama con propia agenda muy intensa desde el primer momento. Evitar que todo ello se convierta en vértigo, va a ser tarea ardua para el presidente desde muy primera hora nada más pisar el umbral de Los Pinos.




