La coalición Frente de Todos (FTD), que agrupa a diferentes vertientes del peronismo, sufrió una severa derrota en las elecciones legislativas del domingo frente a la oposición de centroderecha, a la que sacó del poder en 2019. Y mostró que además hay una fractura entre presidente y vicepresidenta.
La alianza del presidente Alberto Fernández y Cristina Kirchner quedó nueve puntos por detrás de la principal coalición opositora, Juntos por el Cambio, en la elección para renovar la mitad de la Cámara de Diputados.
Y en la elección para reemplazar a un tercio de los senadores, el FDT quedó 20 puntos por detrás de la fuerza que entre 2015 y 2019 llevó a la presidencia a Mauricio Macri. Con esos resultados, el peronismo perderá en diciembre su control del Senado, donde tenía quórum propio desde el regreso de la democracia en 1983. A la vez acortó su mayoría en la Cámara de Diputados, donde ahora tendrá dos legisladores más que Juntos por el Cambio.
Aunque el oficialismo hizo esta vez una mejor elección que en las primarias de septiembre pasado, cuando la magnitud de la derrota causó un enfrentamiento público entre Alberto Fernández y su poderosa vicepresidenta, Cristina Kirchner, la coalición gobernante perdió mucho del apoyo que lo llevó al poder en 2019 con el 48% de los votos.





