El secretario general de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), Ángel Gurría Treviño, aseguró que se constata la existencia de elementos "positivos" en la actual coyuntura, pero cree que el escenario a medio y largo plazo "deja mucho que desear" en el contexto económico mundial y europeo. Señaló que el "gran reto" de España es "pasar del ladrillo a la neurona" defendió que era necesario el "ajuste", aunque entiende que la ciudadanía "exprese su frustración".
En el marco del Foro Global España 2014 en Bilbao. asunto que abordó Hechos de Hoy (ver Las reformas y Crimea, y sacudida al IBEX 35 en la visita de Lagarde), y analizando la perspectiva de la dura crisis económica de 2008-2013, señaló que deja "un legado muy pesado", que se caracteriza por el "bajo crecimiento", el "alto" desempleo, la "creciente desigualdad" y una "caída" en la confianza en todas las instituciones.
Destacó el "bajo" rendimiento de los "cilindros del crecimiento". señalando que el motor del crecimiento, que es la inversión, está "a medio gas". Apuntó que los denominados países BRIC que, en los últimos años, han sido "grandes motores del crecimiento mundial" están sufriendo una "ralentización bastante clara".
En relación a España, indicó que siempre le ha parecido "muy importante" el mensaje de "pasar del ladrillo a la neurona" y cree que, precisamente, ese es el "gran reto" de España. Subrayó que resulta "difícil de entender" que España se mantuviera "tanto tiempo sólo con el ladrillo como principal motor".




