La estabilidad política es un bien a preservar. Decisión y audacia en las reformas pero a la vez saber escuchar, dialogar, buscar consensos y rectificar. Pero instalar el radicalismo y el populismo en el corazón de la política española no es un avance sino un retroceso.
El presidente de la multinacional española Telefónica, César Alierta, fue reelegido presidente del Consejo Empresarial de la Competitividad (CEC), foro que reúne a los principales dirigentes corporativos de España. En su última reunión se analizó el momento político, sabiendo que economía y política van de la mano.
En los análisis y los debates, decepción ante las iniciativas del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, al impulsar impulsando acuerdos en las tres primeras ciudades de España -Madrid, Barcelona y Valencia- que no se tradujeron en iniciativas de extender la centralidad. Todo lo contrario.
Atención a las decisiones de Mariano Rajoy en el Gobierno y en el Partido Popular. Esperó a la composición de los ayuntamientos. Toma ahora sus iniciativas de forma paralela a las conversaciones para formar los nuevos gobiernos regionales.
Después de días de especulaciones intensas, cambios que son notables y que se desvelan este jueves:
– El presidente mantiene su equipo económico en este fin de legislatura con la importancia del papel del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, con el foco en la gestión, control y equilibrios de las finanzas a nivel local y regional.
– Luis de Guindos participa de lleno en al batalla política por la presidencia del Eurogrupo. Si es elegido, seguirá en el Gobierno en este final de legislatura. Es una figura que tiene el respeto de Alemania.
– Relevo en la cartera de Cultura por causas personales pero también de desgaste. José Ignacio Wert ha sido uno de los flancos más débiles y controvertidos del Gobierno. El presidente se habría inclinado al final a crear de nuevo la figura de portavoz del Gobierno con Alfonso Alonso, al frente a la vez de la Sanidad.
– El ascenso de Alfonso Alonso supone poner fin al clima de rvalidad, y tensión no disimulada, entre Soraya Saénz de Santamaría y María Dolores de Cspedal.
– A la vez Mariano Rajoy no cierra opciones, en meses muy abiertos en los que las elecciones pueden ser en septiembre, noviem,bre o diciembre. A partir de este momento, el final del curso polítco no va a ser rígido.
– Mariano Rajoy sigue con la intención el debate sobre su candidatura. Es consciente de sus apoyos y también de sus críticos. No se descartan sospresas. La regeneración se ha planteado con fuerza en la vida política española con la necesidad de buscar nuevos liderazgos.
– En el Partido Popular, y es cuestion muy relevante como destacó Hechos de Hoy, se cerró la etapa del aguirrismo. Esperanza Aguirre lo pudo hacer con otra formas. Pero deja la presidencia del Partido Popular de Madrid y abre el pleno liderazgo de Cristina Cifuentes. No es un proceso fácil y se seguirán pisando callos. Pero la renovación no pasa ya por la figura de Esperanza Aguirre. Fin tambien al liderazgo fruistrado de Alicia Sánchez-Camacho en el Partido Popular de Cataluña. Al final, decepción. Los malos resultados en Cataluña inquietad de verdad.
Mariano Rajoy asistió en el Congreso de los Diputados a la sesión de control al Gobierno. Luego presenta al Rey sus reflexiones en lo que es la mirada final ante lo que queda de legislatura. El presidente ha comprendido, escuchando tantas quejas, que se falló a los votantes y simpatizantes del Partido Popular, se falló en las expectativas y se incumplieron las promesas. El problema se centra en si Mariano Rajoy tiene margen para recuperar lo perdido. Y si puede corregir la imagen que se dejó de actuar con soberbia y suficiencia. Los comicios locales y regionales fueron una paliza en toda regla y la mayor advertencia.




