Enorme escándalo de corrupción en un momento político clave en Argentina. Apunta de forma directa a la expresidenta y hoy senadora Cristina Fernández de Kirchner. Sucede en un momento muy crucial, cuando se especula con su retorno a la primera línea para disputar a los viejos y jóvenes leones el liderazgo del peronismo.
Todo gira en torno a ocho cuadernos, blocs sencillos, llenos de detalles y anotaciones precisas. Ha sido una larga investigación del Legacy Media La Nación que ha destapado lo que ya aparece como una amplia red de sobornos (coimas) para recaudar millones y millones de dólares.
Los llamados Cuadernos de la corrupción llegaron a las manos de tres periodistas de La Nación. Tras meses de investigación y verificación los llevaron al juez Claudio Bonadio. Las detenciones fueron inmediatas. Es una trama de corrupción muy exacta que apunta a los mandatos de Néstor Kírcher y posteriormente Cristina Fernández de Kirchner.
Los cuadernos se deben a Óscar Centeno, el chófer del número dos del exministro Julio De Vido, el político que tuvo la gestión directa a lo largo de doce años de las obras públicas del kirchnerismo. Centeno explicó todos sus viajes con bolsas llenas de dólares. Quienes pagaban eran empresarios que tenía contratos con la Administración de los Kirchner. La expresidente deberá declarar ante el juez el 12 de agosto.
De nuevo la percepción de las bolsas con dinero K volvió al primer plano y ya no es una leyenda urbana. Tras haber surgido la historia de José López, exsecretario de Obras Públicas, pillado arrojando bolsas con nueve millones de dolares al interior de un convento -el 13 de julio de 2016-, el dinero K volvió al primer plano de la escena política.
El correo Centeno trasladó 56 millones de dólares en efectivos. El juez ya investiga una trama de 160 que crece sin cesar. Se ha convertido en la particular trama en Argentina del escándalo Lava Jato que sacudió a Brasil.
Entre las detenciones, Roberto Baratta, el jefe de Centeno y la mano derecha de De Vido. El juez ordenó también la detención de excargos y empresarios: Gerardo Ferreyra, Luis Neyra y Héctor Sánchez Caballero. Bonadio qiere escuchar esta vez en profundidad a figuras de peso como Juan Manuel Aval Medina y Óscar Parrilli.
Las anotaciones de Centeno son impresionantes. Las comenzó a escribir en 2003. Las suspendió en 2010 tras la muerte de Néstor Kirchner. Volvió a reanudarlas en 2013, dos años antes del final del mandato de Cristina Kirchner en la Casa Rosada:
"Hoy 6 de mayo de 2013 vuelvo a escribir; después de la muerte de Néstor Kirchner que dejé de hacerlo. Pensé que después del fallecimiento no se haría más el Valijero. Pero sí, disminuyó la propia frecuencia, con la diferencia que se recolecta dinero para el ministro De Vido y el propio Baratta.
No quise anotar más por temor a que me descubran y quede sin trabajo. Pero decidí hacerlo por una reunión que tuvo el ministro De Vido, Baratta y la Sra. Presidenta Cristina F. Kirchner en la cual los instruyó para que sigan recaudando de las empresas para las próximas campañas electorales". Anotaciones demoledoras.




