El juez José Castro decidió que no se grabe en vídeo. Del testimonio de la declaración de la Infanta Cristina de Borbón y Grecia. Las vísperas de esta comparecencia han estado llenas de inquietud para el Rey y la Reina, y los Príncipes de Asturias, el núcleo duro de la Corona. Don Felipe no interrumpió su agenda viajando a Túnez para participar en los actos de la nueva Constitución del país, aprobada el 27 de enero, que abrió un hito histórico en el escenario donde nació la primavera árabe.
Como destacó Hechos de Hoy, el caso Nóos ha tensado la relación entre Don Felipe y Doña Lotiza. No sólo entre ellos sino también con la Infanta Elena. Para la Reina Sofía se ha tratado de dos años durísimos en los que buscó apoyar a su hija y su matrimonio en los días de fuerte tensión en el Palacio de La Zarzuela. Durante este tiempo han estallado otros fuegos, como el dossier Corinna, que han dañado la imagen del Rey y la Corona, y han llenado de tristeza a la Reina
Por todo ello, y desde Madrid, el Rey Juan Carlos I sigue este sábado con gran atención el examen judicial a su hija, la Infanta Cristina, en el final de lo que han sido dos años de martirio como se ha reconocido en el Palacio de La Zarzuela. Es una jornada de especial importancia para el Rey en la historia de la democracia. Las respuestas de la Infanta son determinantes para la decisión final del juez. O archiva las actuaciones, como pidió la Fiscalía, o mantiene la causa lo que supondría llevar a juicio a la Infanta, junto a su marido, Iñaki Urdangarin por delito fiscal y blanqueo de capitales.
En estos años, el daño a la Corona ha sido grande en el caso Nóos. Para algunos, la erosión, sea inocente o culpable, ya esta hecha y ha dañado la popularidad del Rey. En las encuestas ha sido superado por el Príncipe y la Reina. Si la Infanta Cristina no supera el interrogatorio, y el juez Castro mantiene y sostiene el proceso contra ella, la presión sobre el Rey se hará notar, y en el debate político la cuestión de la abdicación a una en primera línea. Todo ello esta en juego colocando a este sábado 8 de febrero como un momento clave del que el Gobierno de Mariano Rajoy también está muy pendiente.




