El mejor aliado de Cristina Kirchner no se halla en la arena política de Buenos Aires. La presidenta lo sabe bien. Vive bien lejos. No en la suite papal sino en la residencia sobria de quienes están de paso en Ciudad del Vaticano.
En Casa Marta, nuevo encuentro de Cristina Kirchner con Francisco en una reunión de amigos, y quizás habría que decir de aliados. El Papa conoce muy el momento difícil de su país, al que quiere de forma profunda. Y asume el rol que le concedió Cristina de reflexionar conjuntamente y poner su apoyo y peso moral, que es mucho, al servicio del sosiego tanto en Argentina como en la pelea en Nueva York de los fondos buitres –asunto explicado por Hechos de Hoy-.
Se trata del cuarto encuentro entre ambos con el núcleo central de un almuerzo a solas aunque antes Francisco saludará a todos los miembros de la poderosa comitiva. que la acompaña en el Tango 01 -avión presidencial-. En el aeropuerto de Ciampino fue recibida por el embajador ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero.
El encuentro fue calentado en Buenos Aires por por monseñor Guillermo Karcher al afirmar que a Francisco "le preocupa la gobernabilidad" y "la sana democracia" en la Argentina. Las declaraciones tuvieron un efecto devastador en el cristinismo pero reflejan de forma muy certera el marco del encuentro. Interesante anotar en esta nueva reunión de Francisco con Cristina las peticiones que hizo el Para para que en la comitiva presidencial viajra el influyente secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini (una de las llaves de la Casa Rosada) y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.
El primer encuentro de Francisco y Cristina




