Unas declaraciones (una explosiva rajada) que hicieron daño al propio jugador, a la cohesión del vestuario, al apoyo que tiene de Zinedide Zidane y a la estabilidad del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez.
El Real Madrid cayó con estrépito ante el Atlético de Madrid (ver en Hechos de Hoy, Clamor contra Florentino al caer el Real Madrid ante un gran Atlético de Madrid). No fue una goleada sino la forma de perder, la impotencia que mostró, e incluso la falta de coraje.
Si Zinedine Zidane llegaba un día a resbalar, la frustración saltaría sobre el presidente. Florentino ya estaba avisado. El día llegó. Diego Pablo Simeone, entrenador de raza, ha sobrevivio ya a cuatro entrenadores del Real Madrid: Mourinho, Ancelotti, Benítez, y ahora Zidane. ¿Vivirá también el momento de un nuevo presidente en el Real Madrid?
LLovió sobre mojado. Al golpe seco de la pérdida del efecto Zidane y el efecto regeneración se sumó la reacción despectiva de Cristiano, pensando sólo en sus intereses y sin ánimo abierto a la autocrítica, la modestia y el silencio.
Tras el partido no lamentó sus errorres sino que pasó al ataque contra sus propios compañeros. Palabras que causaron rechazo en las redes sociales y abren más incógnitas sobre un final de temporada tormentoso si el equipo sigue perdiendo pie en la Liga BBVA. La Ley de Murphy se cumplió: toda situación mala tien de rápidamente a empeorar.
"Si todos tuvieran mi nivel, estaríamos primeros. Todos los años según la prensa parece que estoy en la mierda, pero los números y las estadísticas no engañan", soltó el jugador cuando se le preguntó por su rendimiento.
"No quiero menospreciar a nadie, a ningún compañero, pero cuando no están los mejores es difícil ganar. A mí me gusta jugar con Pepe, con Karim, con Bale, con Marcelo…No quiero decir que Jese, Lucas, Kovacic no son buenos, son muy buenos, pero…", añadió Cristiano en declaraciones que no ayudan a Zinedine Zidane a devolver autoestima, serenidad y concentración a la plantilla.
El revuelo fue enorme. Tan grande, que Cristiano Ronaldo reaccionó después matizando a Radio Marca lo que dijo en la zona mixta tras el derbi. "Cuando digo eso me refiero al nivel físico, no de juego. Yo no soy mejor que ninguno de mis compañeros", puntualizó ante una controversia muy delicada que apunta a demás a su propia reputación.







