Un nuevo paso adelante en el tratamiento del cáncer. Uno de los cánceres más difíciles de tratar, conocidos como cánceres de glioblastoma, cuentan con un factor que hace que las células malignas de dichos tumores se repartan por todo el cerebro siguiendo las fibras nerviosas y los vasos sanguíneos.
Esto es lo que llevó a un grupo de expertos a estudiar cómo apropiarse de este mecanismo migratorio, atacando duramente al cáncer mediante el uso de “una película de nanofibras más delgadas que el cabello humano para llevar las células del tumor del lejos del cerebro”. Hay que destacar que en lugar de invadir nuevas zonas, dichas células se adhieren a las nanofibras de diseño especial y las siguen a una ubicación, potencialmente fuera del cerebro.
Allí puede ser capturada y asesinada. A través de esta técnica, los expertos pueden llegar a mover parcialmente los tumores a las ubicaciones más accesibles. A pesar de que no eliminar al cáncer por completo, la técnica reduce el tamaño de los tumores cerebrales, lo que podría llevar a tratar este cáncer cerebral como una enfermedad crónica.
“Hemos diseñado un polímero de nanofibras de película fina que imita la estructura de los nervios y los vasos sanguíneos como la que las células tumorales del cerebro normalmente utiliza para invadir otras partes del cerebro”, comentó uno de los investigadores principales.
“Las células cancerosas normalmente se adhieren a estas estructuras naturales y se montan en ellas como en un monorraíl para ir a otras partes del cerebro. Al proporcionar una fibra alternativa atractiva, podemos llevar de manera eficiente los tumores por un camino diferente al destino que elijamos”, prosiguió.
El tratamiento de este tipo de cáncer es bastante difícil puesto que es uno de los tumores más agresivos e invasivos que a menudo se desarrolla en partes del cerebro donde los cirujanos no se llegan a atrever a operar. Incluso, si el tumor primario puede eliminarse, a menudo se ha llegado a extender a otros lugares.




