.Los candidatos preparan sus mejores armas de comunicación para los debates electorales del 29N. ¿Cuáles son las claves fundamentales de los encuentros de los líderes en los platós de televisión? ¿Cómo atraer a los más jóvenes a los debates?
Las claves para atraer a los jóvenes
Esta es la gran asignatura pendiente sin resolver ¿Cómo conseguir que los jóvenes formen parte del debate televisivo, sumen audiencia y votos para los partidos políticos?
1.- Que formen parte de la puesta en escena como protagonistas de la acción. Es fundamental que se les integre en los formatos integrando parte del propio formato. Su intervención en plató puede ser un punto de enganche de interés para que ofrezcan su opinión en temas que les afectan de lleno como el de la vivienda. Los jóvenes demandan más preguntas y menos monólogos del político.
2.- Que su participación sea el punto de atractivo para sumar audiencia. Una cosa lleva a la otra: si los más jóvenes participan en el debate con sus preguntas, atraerán a la vez a más audiencia joven que pueda seguir las transmisiones en directo. El efecto espejo y refuerzo vicario es vital en el medio audiovisual.
3.- Renovación del estilo narrativo. Es necesario un cambio de aires para refrescar la narrativa televisiva donde haya limitación en los tiempos que emplea cada candidato en vender su programa. Sería más efectivo un debate con más brevedad en las preguntas y respuestas, con frase corta y contundente, que genere titulares.
4.- Televisión y redes sociales al unísono para actualizar los debates. Dado que los influencers ejercen un poder de seducción especial con los jóvenes, los formatos de televisión podrían adaptarse a esa dinámica y conjugar el papel del presentador tradicionales y del nuevo comunicador de redes que atrae a las nuevas generaciones.
5.- En directo actuación conjunta de televisión y redes. Los más jóvenes podrán sentirse atraídos por el debate si el contenido pasa por su teléfono móvil, sin obligarles a ver la televisión tradicional. Por tanto, es necesario que la emisión televisada sea a la vez salpicada en las redes con microtitulares de tirón entre la población joven, que sea punto de interés de sus inquietudes, de su etapa universitaria, de conseguir empleo, de su bolsillo, de su plan de futuro en definitiva.
Debates electorales de contrincantes que son actores de un espectáculo en directo
Los debates políticos electorales en televisión son acontecimientos mediáticos que responden a una puesta en escena donde los participantes más que contrincantes son actores de un espectáculo en directo. En función de los resultados, serán ganadores y líderes del encuentro o al revés, perdedores con perfil bajo.
Puede haber grados de sobreactuación en la puesta en escena que perturben la esencia del programa electoral. Al sentirse los candidatos estrellas ante las cámaras de televisión, y estar más pendientes de cómo comunican en su lenguaje verbal y gestual que en el fondo de los mensajes que el electorado quiere conocer.
Un debate llama a otro
Los debates han pasado de ser eventos informativos a actos narrativos de confrontación con una estrategia determinada por los partidos, con un ritual estudiado y pautado en preguntas y respuestas.
Un debate llama a otro debate y será reflejo de lo hablado en los medios de comunicación al día siguiente. Parecen planificados a veces para generar y retroalimentar más difusión en los medios de comunicación online y offline.
Política, medios y redes sociales
Política y medios se entrelazan con las redes sociales en una escenificación de los debates de la televisión. Los espectadores se sientan delante de la pantalla como meros seguidores de una emisión, más que como votantes a un partido.
Los políticos miden cada vez más sus comparecencias, estudian qué deben decir, que deben responder y preguntar, cómo deben mirar a cámara, al contrincante, cómo mover sus manos, su torso, educar su voz y su imagen. Practican una estrategia de la comunicación política en televisión.
Julio García Gómez, experto en estrategias y análisis de comunicación de líderes de opinión.





