La población siria se moviliza ante un posible ataque, del que está pendiente Hechos de Hoy. Miles de ciudadanos han abandonado sus casas ante los temores de la ofensiva contra el régimen del presidente Bachar el Asad, mientras el primer ministro sirio, Wael al Halqi, advertía de que su país se convertirá en “el cementerio de los invasores” y acusaba a Estados Unidos y sus aliados de emplear “argumentos falsos” para justificar una intervención militar.
Mientras, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró que aún “no ha tomado una decisión” acerca de un eventual ataque a Siria, pero dejó claro que atribuye al régimen de Asad el uso de armas químicas contra civiles, por lo que deberá rendir cuentas. El plazo para lanzar un ataque militar podría aumentar a la espera de la marcha de los inspectores de armas de la ONU en Siria, y con motivo de los esfuerzos del gobierno de Obama por coordinar con sus aliados internacionales.
Además de eso, Reino Unido, un actor clave en cualquier ataque aéreo contra Siria, cambió su postura inicial diciendo que el Consejo de Seguridad de la ONU debería ver los hallazgos de los inspectores de armas antes de que se adopte cualquier medida militar.
El Partido Laborista británico pedirá en el Parlamento al primer ministro, David Cameron, que espere a “ver las pruebas” que aporte la ONU sobre el uso de armas químicas antes de apoyar una intervención militar. Por su parte, el canciller de China, país que tiene derecho a veto en el Consejo de Seguridad, instó a la moderación.
Más allá de la frontera
En 24 horas, unos 10.000 sirios cruzaron la frontera con Líbano, dijo un guardia fronterizo libanés. Otras familias buscan refugio en la capital siria. Las fuerzas conjuntas jordanas y estadounidenses se movilizaron ayer a lo largo de la frontera de Siria con Jordania, informaron funcionarios y testigos.
Decenas de tanques y jets de combate se están movilizando también en la frontera de 370 kilómetros, aunque el gobierno de Jordania afirmó ayer que su territorio no será utilizado como base para lanzar un ataque militar contra Siria.




