Días de dolor como nunca para el pequeño pueblo de Monterrubio de la Serena, de Badajoz, y para toda Extremadura con un accidente que nunca debió producirse. La investigación de la Guardia Civil confirmó que el acusante de la tragedia, F.F.M., de 37 años, había consumido cocaína y cannabis. Como contó Hechos de Hoy huyó tras el accidente y se refugió con los cerdos que cuidaba en una finca. Allí fue detenido por la Guardia Civil.
La lección más amarga.
Este accidente que costó la vida a cinco niños de Monterrubio de la Serena "debe de servir de lección" sobre las consecuencias que puede tener conducir bajo los efectos de las drogas, dijo el presidente de Extremadura, José Antonio Monago.
Desde un primer momento se trasladó a Monterrubio de la Serena. Mostró su pesar y su dolor por la muerte de estos niños en un accidente de tráfico en el que se vieron involucrados el autobús en el que viajaban y una retroexcavadora, cuyo conductor ingreso en prisión sin fianza después de que los primeros análisis determinaran que había consumido drogas.
En las horas tristes y sin consuelo de la capilla ardiente, Monago destacó que "conductas de este tipo tienen consecuencia", en este caso gravísimas, pues "cinco familias se han quedado sin cinco chavales". Pidió que al menos "se establezcan las responsabilidades a las que hubiera lugar" tras este accidente y se haga "una parte de justicia, porque la justicia no se puede hacer al cien por cien", ya que no se puede devolver la vida a los fallecidos.
José Antonio Monago mostró también el agradecimiento de Extremadura por "todas las muestras de cariño, condolencia y consideración del pueblo español" y destacó que ha recibido el pésame tanto del Rey como del Príncipe de Asturias y del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, entre otros.
Monago, que ya estuvo en la noche del jueves con las familias en el lugar del accidente, asiste este sábado a la misa funeral junto al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, una ceremonia oficiada por el arzobispo de Mérida-Badajoz, Santiago García Aracil, junto a los párrocos de Monterrubio de la Serena y de La Nava, localidad natal de uno de los fallecidos. Los cinco chicos fallecidos son Juan Pedro Martín, de 14 años, José Manuel Tena (12), Bernardo Raya (15), Javier Paredes (15) e Ismael Herrador (13).




