Del pulso de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón con Teresa Rodríguez, secretaria general en Andalucía, y el actual secretario de Organización, Pablo Echenique, a un nuevo escenario.
Pablo Iglesias se impuso en noviembre en el primer pulso con Íñigo Errejón con la elección de Ramón Espinar como secretario general de Madrid frente a Rita Maestre, portavoz del Ayuntamiento de la capital. En esa votación fue decisivo el acuerdo con los anticapitalistas. El poder y la influencia ahora de Miguel Urbán, líder de la corriente anticapitalista, es aún mayor.
La tregua inicial
Pablo Iglesias e Íñigo Errejón evitaron en la primera jornada de la asamblea de Vistalegre II exhibir abiertamente sus diferencias sobre el futuro de Podemos mientras los bases les pedían insistentemente unidad.
Pablo Iglesias aprovechó su discurso como candidato a la Secretaría General para promocionar también la lista de su sector al Consejo Cuidadano, donde compite con la de Íñigo Errejón.
En este sentido, un total de 155.275 de los más de 450.000 inscritos votaron (hasta las ocho de la tarde del sábado) a las distintas áreas de Podemos que están en disputa. En las tres ocasiones que Iglesias subió al escenario reclamó "fraternidad, unidad e inteligencia", que, a su juicio, han de prevalecer para evitar el "ensimismamiento y la división" en el partido.
Por su parte Íñigo Errejón se diferenció del líder del partido al enfocar su intervención en explicar su proyecto para Podemos.
La intervención del cabeza de lista de la candidatura de los Anticapitalistas, Miguel Urbán, fue muy aplaudida por los asistentes a Vistalegre II, ya que apeló a evitar "enemigos internos" en el seno del partido. De hecho, se mostró crítico con el "ruido" que considera ha generado Podemos en los últimos meses, algo que fue respondido por los presentes con llamamientos a la unidad.
Más tarde llegó la aparición estelar de la cuarta lista, la candidatura Podemos en Equipo, con la intervención de Fernando Barrero, un militante de base que defendió con un discurso muy exaltado el documento organizativo presentado por su corriente. Quiso remarcar que su sector, crítico con la dirección, también está presente en el debate.
El momento de mayor tensión no lo protagonizaron las rivalidades entre Iglesias y Errejón, sino un espontáneo que intentó salir al escenario mientras intervenía la portavoz del Ayuntamiento de Madrid y número dos de la candidatura errejonista, Rita Maestre.
Definitivamente irrupción de los anticapitalistas en Podemos exigiendo una banca pública, una renta básica y la nacionalización de sectores estratégicos. Aspiran a tener la verdadera llave de Podemos.




