Cayo Lara, coordinador general de Izquierda Unida, anunció ante el Consejo Político, que decidió no presentarse como candidato a la Presidencia del Gobierno en las primarias. Deja paso así a Alberto Garzón, de 29 años, que ha ido ganando peso en la dirección de Izquierda Unida en paralelo a la irrupción de Pablo Iglesias Turrión, secretario general de Podemos.
"He tomado esta decisión porque quiero a esta organización. No creo en líderes, creo en el liderazgo colectivo", dijo Cayo Lara. Destacó que Izquierda Unida es la "fuerza del cambio". "Somos gente sólida y estamos en las instituciones", recalcó.
En el informe político que presentó, apostó por un proceso constituyente y defendió el derecho a decidir en Cataluña abogando como única salida por la negociación entre España y la Generalitat y el resto de las fuerzas políticas para negociar una consulta "con plenas garantías democráticas".
Recordó que en el caso de las tarjetas black, de los 84 titulares dos afectaban a Izquierda Unida y que estos "ya están apartados de la organización" después de haberles exigido responsabilidades. El caso de las tarjetas black -y ha sido asunto destacado por Hechos de Hoy– ha golpeado con fuerza a la opinión pública como no había sucedido hasta ahora con otros casos de corrupción política.




