El Benidorm Fest ha sido todo un éxito de audiencia e interés mediático.
Pero también, y de forma que causa sorpresa y tristeza, ha quedado envuelto en una sobredimensionada polémica por su resultado final. Chanel, que participaba con la canción "Slo Mo", se impuso a "Ay, mamá" de Rigoberta Bandini y "Terra" de Tanxugueiras, gracias al apoyo del jurado.
Loss fans de las dos candidaturas perdedores han cuestionao la votación al considerar que la decisión de los cinco expertos – que decidían el 50% de la selección – decantó la final hacia la candidatura de Chanel.
El llamado espectro político Frankenstein se activó con la protesta de la extrema izquierda y de grupos ultranacionalistas.
Galicia en Común va a llevar al Congreso la votación por la supuesta "falta de transparencia" y el sindicato Comisiones Obreras en RTVE pide dejar "sin efecto" los resultados.
Una lamentable guerra eurovisiva que ha alcanzado unas cotas de crispación no conocidas hasta la fecha.
La tremenda situación ha empañado por completo el triunfo de Chanel y su candidatura para Turín. La propia protagonista de la noticia ha tenido que borrarse de Twitter para proteger su "salud mental".
¿Son desmesuradas las reacciones críticas que se han originado tras conocerse este resultado? ¿Puede este nivel de hostigamiento afectar a nuestra representante en Eurovisión y echar abajo su propuesta ante los ojos de Europa?
Carlos Herrera respondió en la Cadena COPE contra el afán de la extrema izquierda de Unidas Podemos (comunistas, neocimunistas y anticapitalistas) de politizarlo todo hasta extremos que rayan en lo inaceptable.





