El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, no tuvo reparos en abroncar severamente a los trabajadores de una granja de tortugas tras visitarla este martes. El mandatario consideró estaba mal gestionada. Las imágenes, difundidas por la prensa oficial, muestran al líder norcoreano visiblemente enfadado y amenazando con un dedo a los responsables de la factoría.
El Rodong Sinmun, el órgano de prensa del partido único de Corea del Norte, publicó en primera página esa fotografía del líder disgustado, una imagen muy poco habitual en los medios oficiales donde Kim Jong-un suele aparecer siempre sonriente y con gesto distendido.
El medio internacional explica que, durante su visita de inspección a la fábrica, el dirigente "ha criticado fuertemente los fracasos de los responsables que demuestran su incompetencia, su modo de pensar anticuado y sus métodos de trabajo irresponsables", señaló por su parte la agencia oficial KCNA.
Ese criadero de tortugas fue creado a iniciativa de su padre pues la carne de ese animal es muy apreciada por los coreanos. Y eso parece haberle indignado aún más. "Los empleados que no saber guardar la memoria de los éxitos (de Kim Jong-Il, su padre) no pueden llevar a cabo su misión de responsables de producción".
"Los empleados que fracasaron en internalizar profundamente las proezas de su liderazgo difícilmente puedan cumplir su rol como maestros de la producción", dijo el actual mandamás en una cita reproducida por su medio.




