Si hay que destacar dos figuras a lo largo de este 2013 esas son Beyoncé Knowles y Miley Cyrus. Ambas son consideradas como las estrellas absolutas del espectáculo en el año que termina en Estados Unidos, con la entrada en la madurez artística de la primera y el provocativo cambio de registro de la ex Hannah Montana.
Beyoncé, conocida por ser la cabeza destacable en el grupo Destiny´s Child, ha tenido uno de los mejores años en su vida. Aunque comenzó con polémica, tras cantar en playback el himno de Estados Unidos durante la multitudinaria ceremonia de inauguración del segundo mandato del presidente Barack Obama, lo cierto es que no puede quejarse.
También destacó el aclamado espectáculo que ofreció en el intermedio de la final de fútbol americano, la Super Bowl, el evento televisivo con más audiencia del año en el país. La cantante y su marido, Jay-Z, también levantan pasiones. La última cuando celebraron su quinto aniversario.
Pero el gran momento de la estrella de 32 años fue el sorpresivo lanzamiento en diciembre de su quinto álbum, Beyoncé Knowles, sin apenas promoción y directamente publicado en la tienda de iTunes de Apple.
Por su parte, Miley Cyrus también se ha convertido en una de las estrellas más provocadoras del momento. Dejando atrás a Hannah Montana, Cyrus publicó su nuevo disco Bangerz después del verano, acompañado de un radical cambio de imagen pero acogido con buenas críticas. Sin embargo, su éxito llegó con su actuación en los MTV Video Music Awards.
Mostró una desinhibida pose sexual junto al cantante Robin Thicke que convulsionó a las redes sociales y, sobre todo, a los padres de las adolescentes que tenían a la "chica Disney" como ídolo. Posteriormente, apareció en los MTV Europe fumándose un porro. “No es algo en lo que piense. Simplemente salía del camerino y pensé ´Oh, tengo esto en mi bolso´. Será divertido. No se lo dije a nadie. No le dije a nadie que lo iba a hacer”, comentó.




