Anticapitalista, anticensura, sin ánimo de lucro y de software libre. Así se define Quitter, la red social de la que todo el mundo habla en Twitter, convirtiéndose en Trending Topic en España durante todo el fin de semana, y que recibió un alud de 2.500 nuevos usuarios, muchos de ellos, españoles.
Similar a Twitter en apariencia, pero distinta en su fondo, Quitter se presenta como una alternativa clara a la red social liderada por Dick Costolo, y a otras empresas como Facebook, Google o Hotmail. “Somos una federación de microblogueros que, como tú, están motivados por la ética y la solidaridad y quieren abandonar los servicios centralizados capitalistas”, comentan.
“Usar Quitter es una elección política, (…), pero no es una protesta”, aseguran sus desarrolladores y añaden que “estamos tratando de cambiar el mundo simplemente empezando a actuar de la manera que queremos que sea”. La plataforma sueca lucha, además, contra la censura. Al ser una red "descentralizada" hace más difícil que corporaciones y gobiernos apliquen la censura, según explican sus creadores.
Las únicas diferencias con Twitter es que en Quitter para seguir a los usuarios no es necesario registrarse, basta simplemente con instalar un software, los tuits se denominan geets y las listas desaparecen y dan paso a los grupos. Otra de las características que las diferencia es que en Quitter no es necesario seguir a otros usuarios para saber de qué se está hablando, ya que permiten visualizar una línea de tiempo pública.
Tal ha sido el alud de nuevos registros en Quitter.se de estos últimos días, que la esta versión de la plataforma ha quedado saturada, explican sus desarrolladores. Más de 2.500 personas, muchas de las cuales, españolas, se han creado una cuenta en la red social siguiendo el ejemplo de @Barbijaputa.
Este perfil fue el encargado de la avalancha de usuarios en Quitter a raíz de que el pasado 15 de enero la popular microbloguera española que cuenta con más de 150.000 seguidores publicase un tuit por el que la red social de Twitter, le llegó a enviar un email informándola de la censura del mismo debido al incumplimiento de la normativa aceptada por cada usuario al registrarse en la red.
A partir de ese momento, la famosa microbloguera comenzó un debate sobre la libertad de expresión e informó que se iba a crear un perfil en Quitter, lo que provocó la avalancha de sus seguidores a realizar su registro también en esta nueva red social.




