Ante una trascendental visita del papa Francisco a Irlanda. Se produce tras un nuevo escándalo de abusos a menores por parte de sacerdotes en Pensilvania (Estados Unidos).
La Iglesia católica ha perdido además influencia y prestigio en Irlanda tras revelarse miles de casos de abusos a menores cometidos durante décadas por sacerdotes, con la protección de las autoridades eclesiásticas y estatales.
Intenso llamamiento del arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, al papa Francisco. Le urgió a hablar de forma abierta y con total tranqueza del pasado de la Iglesia católica en su visita a Irlanda. El arzobispo de Dublín subrayó de forma muy especial que "no basta con pedir perdón". Aseguró que "las estructuras que permitieron o facilitaron los abusos han de ser eliminadas para siempre".
Francisco viaja a Irlanda el sábado 25 y el domingo 26. Lo hace al final de una semana en la que se celebra en Dublín el X Encuentro Mundial de las Familias. La visita de Francisco es la segunda de un Papa después de la realizada por Juan Pablo II.
"Va a ser una visita corta pero intensa. Una visita que, por una parte, genera mucha expectación, alegría y entusiasmo, pero que, por otra, está marcada por la preocupación en torno a nuestra Iglesia católica y su futuro", dijio el arzobispo de Dublín.
En una importante homilia. una semana antes de la visita del Papa, el arzobispo de Dublín destacó la prioridad de tres cuestiones:
1. Hablar del pasado y del futuro. Instó al Papa a que "hable claramente sobre nuestro pasado, pero también sobre nuestro futuro. Necesitamos una Iglesia con confianza: la confianza de los hombres y mujeres cautivados por el mensaje de Jesús".
2. Acabar con la arrogancia. Reconoció que la Iglesia católica ha demostrado "arrogancia" en los últimos años ante la cascada de revelaciones por casos de abuso, tanto en el país como en el mundo.
3. Lo peor, la autoprotección. "La rabia de la gente no es sólo por los abusos, sino porque la Iglesia fue autoritaria, despótica y autoprotectora. Los escándalos de abusos han provocado un resentimiento enorme entre los creyentes", recalcó.
4. Una Iglesia de luz. "Confío en que sus palabras sean amables pero también sinceras. La historia reciente de la Iglesia en Irlanda ha tenido momentos de mucha oscuridad, y necesitamos una Iglesia de luz. Una luz que exponga la oscuridad tal y como es y que impida que los mecanismos de cobertura de abusos o de autojustificación no puedan extinguirla o rebajarla", destacó por último el arzobispo de Dublín.




