El cierre de campaña de Andrés Manuel López Obrador fue apoteósico. El líder izquierdista se proclamó ganador de las elecciones presidenciales del 1 julio y aseguró que transformará México para acabar con un "régimen autoritario y corrupto".
"El ánimo de la sociedad y las encuestas indican que vamos a ganar las elecciones el próximo domingo", gritó el líder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), en un multitudinario acto de cierre de campaña en el Estadio Azteca con unas 80.000 personas.
Antes de las nueve de la noche, el tres veces candidato presidencial apareció sobre el pasto del estadio Azteca de la mano de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller. Allí, caminó por un pasillo de 100 metros donde daba besos y abrazos a todos los asistentes al acto.
López Obrador, que se encuentra en una alianza de Morena, Partido del Trabajo (PT) y Partido Encuentro Social (PES), aseguró que el país "está a punto de comenzar la cuarta transformación de la historia de México", pero pidió el "voto masivo" para fijar la victoria.
"La victoria del domingo se ha ido concretando con la abnegación de muchos, no surge de repente", apuntó. "Nosotros representamos lo nuevo", indicó López Obrador, que es el candidato de mayor edad, con 64 años, y encabeza todos los sondeos rumbo a las presidenciales, con diferencias de hasta 20 puntos.
Pese a que el mensaje fue en gran medida poco agresivo, recuperó expresiones como "la mafia del poder", y habló de grupos que controlan las instituciones, con "desmedida ambición y avaricia". Uno de los momentos más aplaudidos fue cuando aseguró que se cancelarán las pensiones de los expresidentes. También cuando, al hablar de la relación de México con Estados Unidos, aseguró que la nación latinoamericana no será "piñata" de ningún gobernante extranjero.
López Obrador fue recibido con ovaciones y aplausos que llenaron el Estadio Azteca desde horas antes, en un macroevento con actuaciones musicales con artistas de la talla de Belinda o Margarita la diosa de la cumbia.




