El Ejército de Siria interrumpió sus ataques en Alepo para poder hacer llegar ayuda a 8.000 civiles. Así lo señaló el ministro ruso de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov. “Esa es la mayor y la más reciente acción para la retirada de civiles del este de Alepo”, comentó durante el encuentro de ministros del Exterior de la Organización para la Seguridad y la Cooperación Europa (OSCE) en Hamburgo (Alemania).
Cabe destacar que las personas tienen que recorrer cinco kilómetros para dejar atrás la ciudad. “Hoy, el Ejército sirio ha suspendido las operaciones militares activas en el este de Alepo porque se está realizando una nueva evacuación voluntaria de civiles, la más grande de todo este período”, explicó.
Por su parte, el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abderrahman, aseguró por teléfono que este jueves a última hora de la tarde había fuego de artillería de los efectivos gubernamentales en algunas áreas.
Tanto Estados Unidos como Rusia intercambiaron diferentes puntos de vista en el consejo de la OSCE, sobre todo en torno a Ucrania, pero sentaron en privado las bases para seguir negociando en torno a Siria. Según explicó Lavrov, él y su homólogo estadounidense, John Kerry, acordaron reanudar las consultas para permitir la salida de todos los combatientes del este de la ciudad de Alepo, escenario de intensos combates y bombardeos durante semanas.
Lavrov se mostró cauto con respecto a las posibilidades de prosperar de esta enésima iniciativa para atajar la tragedia de Alepo y anunció que el ejército sirio detuvo sus acciones militares en la ciudad para permitir la salida de civiles. Además, advirtió de que los rebeldes que no abandonen la ciudad en esta ventana de oportunidad serán tratados como terroristas.
Por su parte, Kerry defendió la necesidad de defender la democracia y los derechos humanos, “principios atemporales” que “deben ser defendidos constantemente” y advirtió del “peligro del populismo autoritario”. Lavrov, por su parte, exigió “respeto” para su país y un trato igualitario, además del fin de los “dobles estándares” y la “coerción”, para restablecer la “confianza” y asegurar la paz en el continente.
El miércoles, seis países occidentales pidieron un “alto el fuego inmediato” para poder suministrar ayuda a la parte de Alepo que todavía retienen los insurgentes. Advirtieron asimismo de un “desastre humanitario” y de que se están cometiendo crímenes de guerra.




