La escritora catalana Ana María Matute falleció este miércoles a los 88 años en su domicilio de Barcelona, su ciudad natal. Nacida en 1925, Matute era miembro de la Real Academia Española, donde ocupaba desde 1998 el asiento K, y fue la tercera mujer en recibir el Premio Cervantes en 2010.
Matute formó parte de la denominada generación de los "niños asombrados" que quedaron marcados por la Guerra Civil y como novelista fue una de las voces más personales de la literatura española del siglo XX. En sus novelas sobre la posguerra trató temas políticos, sociales y morales, incorporando técnicas literarias asociadas con la novela modernista o surrealista.
A lo largo de su trayectoria recibió multitud de prestigiosos premios literarios infantiles y juveniles, aparte de adultos como el Premio Nacional de la Crítica (1959) y el Premio Nacional de las Letras Españolas (2007).
Escribió su primera novela Pequeño teatro a los 17 años de edad -muy marcada por la guerra que estalló cuando tenía sólo 10 años-. No fue publicada hasta 11 años más tarde. En 1949, Luciérnagas queda semifinalista del Premio Nadal; sin embargo, la censura impidió la publicación.
Se casó en 1952 con el escritor Ramón Eugenio de Goicoechea y en 1964 nació su hijo Juan Pablo, al que dedicó gran parte de sus libros infantiles. Se separó en 1963 y su marido obtuvo la custodia del hijo. El no poder verlo le causó graves problemas emocionales. Años después se unió al empresario francés Julio Brocard, fallecido en 1990, el gran amor de su vida. Su pérdida la sumió aún más en su entonces incipiente depresión.
En 1984 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil con la obra Sólo un pie descalzo. En 1996 publicó Olvidado Rey Gudú y en 2000 Aranmanoth. También fue propuesta para el Premio Nobel de Literatura.
"La literatura ha sido el faro salvador de muchas de mis tormentas" dijo en el discurso de entrega del Premio Cervantes esta dama de las letras, que seguía siendo una niña con cabellos blancos, llena de luz, ternura y también rebeldía.




