La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, afirmó este lunes que el consejero delegado, Javier Marín, y ella han "trabajado juntos muchos años y vamos a seguir haciéndolo de aquí en adelante". Así lo apuntó en la Junta General Extraordinaria de Accionistas de la entidad, la primera desde que tomara posesión de la Presidencia del Santander tras la muerte de su padre, Emilio Botín.
En referencia a su padre destacó "su visión clara y prudente en el riesgo, centrada en el cliente y con una gran capacidad de anticiparse para aprovechar las oportunidades". Y añadió que "él convirtió al Santander en la primera entidad de la eurozona y en uno de los primeros diez bancos del mundo por capitalización bursátil".
En sus respuestas a los accionistas, Ana Botín quiso dejar claro que "vamos a seguir una estrategia de continuidad", pues ha hecho del Santander "uno de los mejores bancos del mundo". En su primer discurso en su nuevo cargo, Ana Botín prometió que trabajará "aún más para afianzar la cultura Santander, que es garantía del crecimiento sostenible".
Explicó que junto con Javier Marín, nombrado consejero delegado en abril de 2013, "vamos a abordar prioridades importantes", entre las que se encuentran los cambios regulatorios, las nuevas tecnologías y avanzar en estar más cerca de los equipos.
Ana Botín apeló a su experiencia y recordó que ha trabajado la "mayor parte" de su carrera profesional en el Santander, que "lo he visto crecer, prosperar y mi intención es seguir con estos principios".
En la presentación a los accionistas de la compra de la totalidad del capital de la filial en Brasil, Botín ha calificado como "buena" esa operación, que ha sido aprobada por la junta poco después. En concreto, la operación, anunciada el pasado 29 de abril, se pagará con acciones del grupo, valorando las de Santander Brasil al precio de mercado del día anterior al anuncio de la oferta más una prima del 20%.




