Este año, el Día Mundial de la Alimentación, que se celebra el 16 de octubre, centra su atención mundial en el importante papel de la agricultura familiar en la erradicación del hambre y la pobreza, la consecución de la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición, la mejora de los medios de vida, la ordenación de los recursos naturales, la protección del medio ambiente y el logro del desarrollo sostenible, en particular en las zonas rurales.
La malnutrición, caracterizada por la ingesta insuficiente de nutrientes, especialmente vitaminas y minerales, debilita el sistema inmunológico y eleva la mortalidad infantil, y se ha evidenciado que tiene como causa principal a la pobreza y la mala distribución de la riqueza, tal y como lo revela el Índice Global del Hambre (GHI) de 2014. Este Informe, que fue presentado recientemente en Berlín, señala que cerca de 805 millones de personas pasan hambre en el mundo, pero incluso más del doble, hasta 2.000 millones de personas, sufren de malnutrición o “hambre oculta”, atacando especialmente a la infancia e impidiendo que muchas personas lleguen a la edad adulta. Hoy en día hay 16 países en los que la situación de hambruna es “muy grave” o “alarmante”, entre los que figuran Irak, Suazilandia, Comores o Burundi, pero, contra lo que pueda parecer, en algunos países avanzados, entre los que se incluye España, este problema amenaza con avanzar.
El Día Mundial de la Alimentación se llevó a cabo por primera vez el 16 de Octubre de 1981. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura marca el Día Mundial de la Alimentación cada año el 16 de Octubre, fecha en la que se fundó la organización en 1945. La jornada se encuadra dentro de las acciones encaminadas desde la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), dependiente de Naciones Unidas, y tendentes a lograr una mayor sensibilización de los problemas globales que, como el hambre o la sed, nos atañen a todos.
Pero la lucha contra el hambre no debe limitarse a un solo día al año, hay muchas formas de colaborar para evitar la desnutrición, desde consumir productos de forma responsable hasta formar parte de algunas de las muchas ONGs que luchan contra este problema a nivel mundial.
Para colaborar, probablemente la más conocida es Acción contra el Hambre, una ONG a nivel global, que presta su ayuda en diferentes países del mundo. En España se puede colaborar con voluntariados apoyando a diferentes departamentos en oficina o con tareas de sensibilización.




