Albert Rivera fue valiente en su apoyo a la oposición en Venezuela que es el Poder Legislativo. Nicolás Maduro no aceptó esta victoria. Tampoco la recogida de firmas para pedir la celebración de un referéndum que ponga fin a su mandato. El episodio de la caída de Dilma Rousseff en Brasilia aterra en el Palacio de Miraflores convertido en el bunker político del madurismo que no es el movimiento de los jefes chavistas, divididos ante una gestión que está poniendo al país en límites de pobreza, sufrimiento y hambre nunca conocidos.
Albert Rivera llegó en este marco político a Venezuela. Lo hizo además en un momento de gran preocupación del Papa por el rechazo de Nicolás Maduro al diálogo, a no aceptar la mediación de la Iglesia y a descalificar los esfuerzos a favor de la reconciliación (ver en Hechos de Hoy, Histórico discurso de Albert Rivera en la Asamblea Nacional de Venezuela).
En su intensa visita a Caracas, Albert Rivera pudo hablar con Leopoldo López por teléfono pero no recibió autorización para un encuentro. Tampoco se le permitió acceder a la residencia de Antonio López, el alcalde metropolitano de Caracas que permanece bajo arresto domiciliario. Nicolás Maduro puso un círculo policial para prohibir de manera tajante los encuentros directos de Albert Rivera con los presos políticos.
"Debo decirles que he podido también conversar y eso ha sido un orgullo, poder hablar con él (Leopoldo López) y poder ver la fortaleza que tiene, física mental y las ganas que tiene de que la democracia venezolana se recupere, intentaré verle físicamente", dijo Albert Rivera en conferencia de prensa improvisada al frustrarse su intento de acceder a visitar a Antonio Ledezma.
Reconoció que fue "emocionante" hablar con Leopoldo López y que fue una conversación "de tres" en la que también participó Lilian Tintori, esposa del líder encarcelado. "Le he deseado mucha fuerza, mucha fe, mucho ánimo, no le hace falta, Leopoldo está más fuerte que nunca, esta fuerte mentalmente", señaló.
"Así que hay Leopoldo para rato, es una persona valiente, está aguantando en la cárcel la represión de un gobierno, insisto, que por un lado dice que quiere dialogar y por otro a los que queremos dialogar y exigir también libertad no nos dejan ni ver a los presos", destacó el presidente de Ciudadanos.
"Nos hemos encontrado que en Venezuela, en Caracas, el alcalde electo por los ciudadanos de Caracas no solo es que esté preso, es que está incomunicado, es que no nos dejan verle, es que no nos dejan escucharle, no nos dejan hablar con él, y es más, su régimen no le permite ni que hable", denunció Albert Rivera.
"Esto es una muestra más de lo que veníamos denunciando esta mañana en la Asamblea, no hay democracia si los líderes de la oposición o los líderes electos están en la cárcel o en régimen penitenciario", apuntó. "Y me voy triste de aquí pero también con las ganas de volver algún día y conocer al alcalde Ledezma porque creo que muchos ciudadanos se merecen tener a su alcalde otra vez".
Nicolás Maduro evitó atacar de forma frontal a Albert Rivera aunque, sin mencionarlo, le tachó de jerarca. Dio órdenes para que no pudiera visitar a Antonio Ledezma ni tampoco al exalcalde Daniel Ceballos, en la misma situación.
“¿Qué diálogo espera Maduro si a los que queremos sembrar concordia no podemos ni visitarlos? Aquellos que dicen que no hay presos políticos, que vengan y lo vean”, sentenció Albert Rivera en nuevo mensaje a los líderes de Podemos, el populismo de corte radical y antisistema que impulso Hugo Chávez. Es ahora el Poder Legislativo de Venezuela el que quiere investigar precisamente esta conexión.




