El sabotaje contra cuatro petroleros en las proximidades del estrecho de Ormuz encendió las alarmas sobre la seguridad en la región, en un momento en el que Estados Unidos e Irán se encuentran en gran tensión.
Arabia Saudí afirmó el lunes que dos de sus petroleros fueron objeto el domingo de un “sabotaje” en la zona exclusiva económica de Emiratos Árabes Unidos. Los otros dos buques tienen bandera emiratí y noruega.
Así, el ministro de Energía saudí, Jalid Al Falih, dijo que los barcos sufrieron “daños significativos”, pero no hubo víctimas. En los vídeos difundidos se puede ver un hueco en la popa del barco noruego al nivel del agua.
El confuso incidente denunciado por emiratíes y saudíes, que coincide con un aumento de la presencia militar norteamericana en la zona, pone de relieve el riesgo que supone la polarización regional alentada por Washington.
En un comunicado difundido por la agencia estatal SPA, Al Falih ha dicho este lunes que no se produjeron víctimas ni derrame de petróleo u otros productos químicos, pero que el suceso causó “daño significativo a las estructuras de los dos barcos”.
Asimismo, las mias fuentes los identificaron como los petroleros Amjad y Al Marzoqah, pero ni la naviera quiso hacer declaraciones, ni las fotografías del primero distribuidas por la agencia France Presse o las imágenes del segundo difundidas por Sky News Arabia, permitían ver los desperfectos.
Por su parte, Andrea Victoria, de bandera noruega, admitió que uno de sus buques estaba entre los afectados. "El capitán informó de que la tripulación no resultó herida, pero que había un agujero en el área del casco del tanque de popa. El barco no corre peligro de hundirse", indicó Thome Ship Management.
Aunque ni Arabia Saudí ni EAU explicado qué era lo que había pasado, Estados Unidos reconoció las incidencias y situó las coordenadas de dónde habían sucedido, al norte de Fujaira. A petición de Emiratos, también ha enviado “un equipo de experimentados investigadores” para determinar lo ocurrido.




