De manera atropellada, con el presidente del Gobierno en Bruselas, nueva crisis de Gobierno cocinada por Ada Colau y Yolanda Díaz que pretende más visibilidad a la plataforma electoral que puede convertir al PSOE en la cuarta fuerza política,
Jooan Subirats, mentor de Ada Colau, y número dos de la alcaldesa en el Ayuntamiento de Barcelona, nuevo ministro de Universidades. Manuel Castells decidió abandonar el Gobierno por un montón de razones políticas y personales.
Lo lógico hubiera sido que la cartera de Universidades hubiera quedado integrada en Educación por razones de presupuesto, ahorro, efectividad política y decencia en tiempos que exigen ahorro. contención y el cese del despilfarro. Pero Yolanda Díaz y Ada Colau impusieron en crisis relámpago, imponer a Joan Subirats tras renunciar como concejal de Cultura y Educación al cumplir 70 años.
Pero en lugar de jubilarse pasa a peón de primera fila en el tablero de Yolanda Díaz que utilizará el Gobierno para promocionar su plataforma electoral que pretende lanzar igual bocado tanto a Unidas Podemos como a PSOE.
Joan Subirats (Barcelona, 1951) es Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Barcelona. Desde el año 2009, fue fundador y director del Instituto de Gobierno y Políticas Públicas de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Además, es investigador y profesor, catedrático en Ciencia Política, especialista en temas de gobernanza, gestión pública y análisis de políticas públicas.
Tras su trayectoria en el campo de la educación, Subirats fue una de las cuatro personas que en el año 2014 presentó Guanyem Barcelona, que posteriormente se terminaría convirtiendo en Barcelona en Comú-En Comú Guanyem, la alianza de Ada Colau.
Subirats no sólo es la persona de mayor confianza, sino que también fue su mentor. Subirats ha sido uno de los grandes detractores del artículo 155. Sobre todo Subirats entra en el Gobierno para defender todas las necesidades de Cataluña en este proceso complejo de luchas cainitas en la escena política de Barcelona trasladadas con toda crudeza a La Moncloa.







