Una gran cantidad de carne roja y el dedo gordo del pie hinchado pueden ser algunas de las referencias básicas para determinar si se habla de gota. Dicha enfermedad es provocada, en gran parte, por el exceso de ácido úrico en sangre, que se deposita en forma de sales en el interior de las articulaciones.
Hay que recordar que esta dolencia era conocida como la enfermedad de los reyes puesto que se relacionaba con una forma de vida basada en los excesos y un ejemplo de ello fueron Felipe II y Enrique VIII. Sin embargo, los expertos quieren hacer ver que para la llegada de la gota no solo influye una dieta desequilibrada sino que también afecta la “predisposición genética”.
“Lo que comes supone solo un tercio de la producción de ácido úrico en el cuerpo. Los otros dos tercios aparecen porque nuestras células mueren y uno de sus componentes, las purinas, se degradan hasta formar el ácido úrico. La mayoría de los pacientes de gota tienen una predisposición genética a manejar mal esa carga de ácido úrico”, explicó Fernando Pérez, vicepresidente de la Sociedad Española de Reumatología (SER).
Asimismo, factores externos como, un estilo de vida desordenado, también puede aumentar que estas personas desarrollen la enfermedad. De hecho, Pérez asegura que, en la gran mayoría de los casos, no basta solo con cambiar la alimentación para curar la gota, sino que se necesita una serie de medicamentos.
“Una dieta estricta sólo baja un miligramo el ácido úrico en sangre, que tiene que estar por debajo de seis para que no se formen depósitos”, añadió Mercedes Jiménez Palop, médico adjunto del Servicio de Reumatología del Hospital Puerta de Hierro, y explicó que contrariamente a lo que se piensa normalmente, en la dieta para el control del ácido úrico no hay nada prohibido.
“Lo importante de la dieta en la gota es que sea equilibrada, como la mediterránea, baja en calorías, y con ejercicio físico. para mantener el peso ideal”, recalcó la experta a la vez que explicó que “el equilibrio es importante porque cuando el ácido úrico en sangre sube o baja mucho de forma brusca es cuando da el ataque”.
“No hay alimentos especialmente malos, se trata de la cantidad. Comerse dos nécoras es igual que 150 gramos de ternera. Así que cuando coma marisco, no se tome luego un filete. Es más fácil negociar una buena dieta con el paciente que ser muy restrictivo”, continuó. Por último, recalcaron el beneficio del consumo de frutas y verduras ya que “es mayor comparado con la pequeña cantidad de purinas que pueden contener estos alimentos”.




