El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, viisitó la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya, como parte de una visita sorpresa a los Países Bajos, y allí ha pedido que su homólogo ruso, Vladímir Putin, sea juzgado por “acciones criminales”.
“Todos queremos ver a un Vladímir diferente aquí en La Haya, uno que merece ser sancionado por sus acciones criminales, aquí, en la capital de la ley internacional”, ha declarado Zelenski, en referencia a Putin. “Estoy seguro de que lo veremos cuando ganemos”, ha añadido.
La CPI emitió a mediados de marzo dos órdenes de detención: una contra Putin y la otra contra María Lvova-Belova, comisionada presidencial rusa para los Derechos del Niño, por la presunta deportación ilegal de niños y su traslado de zonas ocupadas de Ucrania a Rusia, lo que podría constituir un crimen de guerra.
Rusia, que no es miembro de la CPI y, por tanto, no reconoce su jurisdicción, niega haber cometido crímenes de guerra en Ucrania.
El presidente ha visitado también la sede del Senado neerlandés en La Haya, donde ha sido recibido por el presidente de esta Cámara, Jan Anthonie Bruijn, y la presidenta del Parlamento, Vera Bergkamp.
Durante su visita, Zelenski se ha entrevistado con el rey y ha visitado una base miliar holandesa en la que ha entregado relojes a soldados ucranianos heridos durante la guerra que están recibiendo tratamiento allí. También ha conocido a otros que están siendo entrenados por las fuerzas holandesas, incluidos aquellos que aprenden a usar los sistemas de defensa antimisiles.





