Víctor Barrio nació en Grajera (Segovia) el 29 de mayo de 1987. Tomó la alternativa en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid el 8 de abril de 2012. Encontró la muerte en la Feria del Ángel, en Teruel. Una inmensa tristeza.
La muerte de Víctor Barrio es la primera en España en este siglo. A lo largo del siglo XX, 134 profesionales del toro, 33 de ellos matadores, murieron como consecuencia de las heridas sufridas en plazas, fincas o tentaderos.
Víctor Barrio murió tras sufrir una cogida por el tercer toro de la tarde, de la ganadería Los Maños. De repente el viento le destapó. Fue el momento de la cogida. Caído en el suelo, el toro le corneó en el costado. El pitón le atravesó el pecho y falleció en la enfermería. Compartía cartel con Morenito de Aranda y Curro Díaz.
Quedó literalmente clavado en la arena. La sensación inmediata fue la de tragedia. Todo se suspendió. Una fuerte impresión de muerte inesperada, el proyecto de vida roto, a los 29 años, del maestro que amó la sencillez.
El parte médico emitido por los servicios médicos, que firmó la cirujana Ana Cristina Utrillas Martínez, recogió la extrema gravedad de la cogida que precipitó su muerte casi de forma inmediata.
"Certifico la muerte del torero Víctor Barrio Hernanz, a las 20.25 horas, tras sufrir cornada en tórax derecho. Se realizan maniobras de resucitación cardiopulmonar con intubación orotraqueal. Se realiza toracotomía derecha, apreciando perforación del pulmón derecho, rotura de la aorta torácica con disección posterior hasta hemitórax izquierdo", señaló el comunicado médico.
Fue una vocación reflexionada, que llegó a los 20 años. El mismo lo reconoció. "Siempre había sentido una gran admiración por los toreros y la fiesta, pero me daba hasta vergüenza decir que quería ser torero y un héroe como yo les veía". Su sueño comenzó a construirse con cimientos fuertes por su éxito en Madrid.
Sin proyección mediática, era un toreo sobrio y elegante, con un gusto por la serenidad y el porte exacto. Su muerte en Teruel golpeó y se unió a otros momentos trágicos:
– José Mata. Cogido el 25 julio 1971 en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real) por el toro Cascabel (ganadería de Luis Frías) y muerto dos días después.
– El portugués José Falcón (11 agosto 1974, plaza Monumental de Barcelona). Cogido por el toro Cuchareto (ganadería del Hoyo de la Gitana).
– Antonio Mejías Jiménez, Bienvenida. Cogido el 4 octubre 1975, ya retirado de los ruedos, por la vaquilla Conocida, en la finca madrileña de El Escorial, propiedad de la ganadera Amelia Pérez Tabernero. Muerto tres días después.
– Francisco Rivera, Paquirri (26 septiembre 1984, Pozoblanco, Córdoba). Cogido por el toro Avispado (ganadería de Sayalero y Bandrés).
– José Cubero, Yiyo (30 agosto 1985, Colmenar Viejo, Madrid). Cogido por el toro Burlero (ganadería de Marcos Núñez).




