Desde la primera hora de su reinado, el Rey y la Reina han situado como primera prioridad su apoyo incondicional a las víctimas de la lacra del terrorismo.
De ahí la importancia y significado de una audiencia emotiva y muy especial en el Palacio de La Zarzuela.
En su intensa agenda, ante de su viaje a Cabo Verde y su reunión de trabajo con el Patronato y con los jóvenes del Consejo Asesor de Infancia y Adolescencia de UNICEF España, a destacar la sensibilidad de la Reina en su audiencia especial a Maite Araluce al frente de una representación de la Asociación Víctimas del Terrorismo.
Si se quiere comprender en profundidad la moderna historia de España, es fundamental el libro de Juan José Echevarría Pérez-Agua bajo el título de Juan María Araluce (Ediciones Almuzara). El autor quiso condensar en el subtítulo de su obra el momento y vida crucial de una persona decisiva en la historia de España asesinado sin piedad y de forma brutal por ETA en el centro de San Sebastián.
“Uno de los dieciséis miembros de los dos decisivos Consejos del Reino en los que se desató el nudo dejado por Franco al Rey Juan Carlos I, dando pie a la Transción democrática”.
Hoy, Maite Araluce, como presidenta de la AVT, rinde homenaje a los valores a su padre -asesinado cuando estaba al frente de la Diputación de Guipúzcoa y era miembro del Consejo del Reino-, un modelo de vida, y a todas las víctimas (desde niños a adultos) cuyos proyectos de vida fueron segados de forma salvaje en brutales atentados terroristas.
La sensibilidad y apoyo de la Reina
La Reina Letizia recibió en el Palacio de La Zarzuela a una representación de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) que acudieron a la audiencia encabezados por su presidenta, Maite Araluce. La presidenta, tras pronunciar un discurso, hizo entrega a la Reina del XIII Premio Verdad, Memoria, Dignidad y Justicia, como ya fue entregado en su día al Rey Felipe VI y a su madre, la reina Sofía.
La decisión de la concesión a la Reina Letizia del Premio Verdad, Memoria, Dignidad y Justicia, por su apoyo a las víctimas, fue tomada por unanimidad y aprobada el 29 de enero de 2025.
La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) -como destacó Hechos de Hoy– es una organización de carácter asistencial que fue constituida en el año 1981 con el fin de apoyar a los golpeados por la barbarie terrorista.
Los asociados que aglutina la AVT, más de 4.800, son víctimas directas del terrorismo, entendiéndose como tales, los heridos que han sobrevivido a los atentados sufridos. O bien los viudos en el caso de haber resultado asesinado el cónyuge, los hijos de los fallecidos o el familiar más inmediato en el supuesto de que la víctima fuese soltero, padres o hermanos. O cualquier otro vínculo familiar o de parentesco.
Además, dado el carácter de utilidad pública, la Asociación tiene el deber de dar respuesta a todas aquellas personas que son afectadas por el terrorismo como son los amenazados y todos aquellos que no han recibido indemnizaciones a pesar de ser directamente afectados por la violencia terrorista.
Entre las finalidades de la AVT se encuentran las siguientes:
- Aunar a las familias víctimas del terrorismo para, de una forma colectiva, reivindicar derechos y reclamar justicia.
- Prestar la ayuda necesaria, ya sea moral o material, a todo aquel que lo necesite y haya sido víctima, él o alguno de sus familiares, de la acción terrorista en cualquiera de sus formas o manifestaciones.
- Colaborar y cooperar con las actividades que redunden en beneficio de las víctimas del terrorismo.
- Realizar cuantos actos públicos, seminarios, conferencias y demás actividades permitidas por la ley que contribuyan a fomentar el espíritu de solidaridad hacia las víctimas del terrorismo.
- Personarse y asistir a los procedimientos judiciales que se sigan con motivo de acciones terroristas.
- Concienciar a la sociedad en contra de los delitos de actos terroristas.
- Desde cada uno de los departamentos que componen la AVT se trabaja en el desarrollo de todas aquellas intervenciones y proyectos encaminados a la mejora del bienestar físico, psíquico y social de las personas que han sufrido la violencia terrorista, sean o no asociadas a la organización, dado el carácter de utilidad pública de la misma.





