El ADN de cada ser humano es un factor genético importante que determina el metabolismo de los individuos y, por tanto, la salud durante toda la vida. Dicho factor genético puede servir ahora para estudiar cómo modificar nuestros hábitos de vida con el fin de optimizarlo y así lograr una longevidad saludable.
Así se determina en un nuevo estudio que demuestra que la manera en la que el ser humano envejece puede estar determinada mucho antes de que se inicie el proceso de envejecimiento y aparezcan las primeras señales.
Los investigadores del del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III han demostrado cómo la combinación e interacción de nuestros dos genomas, nuclear y mitocondrial, desencadena una adaptación celular que tendrá repercusiones a lo largo de toda nuestra vida y que determinará la calidad del envejecimiento.
La investigación, según sus autores, permite entender mejor las diferencias fisiológicas entre individuos y abre nuevos horizontes en el estudio de enfermedades comunes relacionadas con el proceso del envejecimiento, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares o el cáncer.
"El estudio muestra que las recomendaciones que pueden ser positivas para unas personas (tipo de ejercicio, dieta, hábitos de vida…) no necesariamente lo serían para otras. Y el tipo de ADN mitocondrial que poseen es crítico en esa diferencia. La investigación también sugiere que los tratamientos farmacológicos, su eficiencia o sus efectos secundarios, pueden depender de cómo el metabolismo está influido por el tipo de ADN mitocondrial", comentó.
"La clave de este estudio ha sido entender cómo la combinación e interacción de nuestros dos genomas, el nuclear y mitocondrial, desencadena una adaptación celular que tendrá repercusiones a lo largo de toda nuestra vida", explicó Ana Latorre-Pellicer, primera firmante del artículo.
El trabajo aporta un importante dato para comprender cómo se deben aplicar mejor las técnicas de reemplazamiento mitocondrial, una aproximación terapéutica destinada a evitar la trasmisión de mutaciones patológicas a la descendencia, popularmente conocida como "hijos de tres padres genéticos", y que ya ha sido aprobada en Reino Unido.
Las técnicas de reemplazo mitocondrial tienen el potencial de prevenir la transmisión del ADN mitocondrial causante de la enfermedad. Esta aproximación terapéutica, destinada a evitar la trasmisión de mutaciones patológicas a la descendencia, consiste en reemplazar las mitocondrias con alteraciones de la madre por mitocondrias de una donante sana.
– Ver en Hechos de Hoy: Paso firme en la creación y puesta en marcha de la píldora masculina




