Zelenski y Biden en el Despacho Oval. (Foto; @POTUS)
HISTÓRICA VISITA
Un vuelo de Zelenski en un Boeing C-40B protegido por un F-15 y un avión AWAC
Fue el 11 de diciembre cuando Biden y Zelenski acordaron el plan de una visita a Washington en base al más estrito secreto ante el temor de que una filtración pudiese poner en peligro la vida del presidente de Ucrania.
Volodímir Zelenski comenzó lo que fueron días históricos en su visita por la mañana a la asediada ciudad de Bajmut, en el frente ucraniano en el Donbas donde aceptó una bandera ucraniana azul y amarilla y sugirió que la entregaría en Washington. Pero no aportó más detalles.
El mismo día, por la tarde, viajó en tren a Polonia acompañado por la embajadora de Estados Unidos en Ucrania, Bridget Brink.
Ese mismo día la televisión polaca TVN grabó al presidente tras bajar de un vagón en la estación de Przemysl, a pocos kilómetros de la localidad fronteriza de Shehini, en el extremo oeste de Ucrania y a unos 100 de Leópolis.
Desde Shehini, un vehículo le recogió para trasladarle al aeropuerto polaco de Rzeszow (RZE), a unos 93 kilómetros de Shehini. Allí embarcó en el Air Force Two de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos , un Boeing C-40B.
El C-40B es un jet de negocios Boeing 737-700 BBJ, modificado con equipo adicional, incluidos sistemas de protección y comunicación. El vuelo, poco después de entrar en espacio aéreo sobre el Mar del Norte, fue escoltado por un avión de combate F-15 de la OTAN y estuvo monitorizado en todo momento por un avión AWAC de la Alianza Atlántica.
El Boeing C-40B, con Zelenski a bordo, cruzó el espacio aéreo de Polonia, Alemania y Reino Unido, antes de alcanzar el Atlántico. En Estados Unidos, aterrizó en la base aérea Andrews, en las cercanías de Washington.
El vuelo dos guardaespaldas: uno de vigilancia, el muy tecnológico avión AWACS -en este caso uno de la OTAN-, y otro para disuadir al enemigo, un caza F-15, de la Fuerza Aérea estadounidense que despegó del Reino Unido. Ambos aparatos garantizaron la seguridad de la navegación por el Mar del Norte, patrullado por submarinos rusos.
El AWACS es un avión Boeing 707 reconvertido que funciona para la alerta temprana y control. Incorpora un radar de alto alcance ‘E3A’, un sistema que le permite detectar blancos aéreos a baja altura en un radio de 400 kilómetros o 215 millas náuticas y en 500 kilómetros a la redonda en altitud media.
El F-15 Eagle es un caza bimotor diseñado por McDonnell Douglas y está considerado como uno de los cazas modernos más exitosos, con más de 100 victorias y sin ninguna pérdida en combate aéreo cerrado. Y aunque ha transcurrido mucho tiempo desde su debut, su primer vuelo se realizó en julio de 1972, la Fuerza Aérea de Estados Unidos pretende mantenerlo en servicio hasta 2025.
Caza todo tiempo para misiones de intercepción, es capaz de alcanzar una velocidad de 2.655 km/h. El F-15 lleva una amplia variedad de armamento: puede ser armado con la combinación de cuatro tipo de armas aire-aire. Desde 1989 existe un derivado biplaza, el F-15E Strike Eagle.
En la capital, sereforzó la seguridad alrededor de la Casa Blanca, y se prohibió el paso de peatones por la avenida Pennsylvania. Se erigió una pantalla de privacidad en la entrada de Blair House, el alojamiento tradicional para los dignatarios visitantes, para camuflar a Zelenski cuando llegara para prepararse para su reunión con Biden.
En la última semana antes de la Navidad, la óptica de la guerra de Rusia en Ucrania ha adquirido una dinámica diferente y demuestra que la batalla no solo se está librando en los gélidos frentes de Ucrania, sino que también se está convirtiendo en una especie de campaña de relaciones públicas.
El presidente de Ucrania ha aprovechado los medios de comunicación para convertirse en una figura siempre presente en las pantallas de todo el mundo, transmitiéndose a sí mismo en parlamentos, conferencias e incluso festivales de música.
El presidente de Rusia, un antiguo maestro de la propaganda, está impulsando su propia agenda a través de su control absoluto de los medios estatales rusos. Las comparaciones entre los dos muestran un abismo que puede reflejar la narrativa más amplia de la guerra.
El viernes pasado, según el Kremlin, Putin “pasó todo el día trabajando en el estado mayor conjunto de las ramas militares involucradas en la operación militar especial”.
Pero las únicas imágenes que surgieron fueron de Putin a la cabeza de una mesa de generales, vestido con un traje azul marino y corbata, escuchando a los jefes militares que se doblegaban ante todos sus caprichos. No hubo mención de un lugar para esta reunión, ni lectura, ni el presidente hizo ningún comentario público.
Zelenski, por el contrario, transmitió su ubicación al mundo de forma sorpresiva y valiente,