Todas las víctimas han sido halladas en el área comprendida entre el puerto de Rafina, a unos 30 kilómetros de Atenas, y Nea Makri, situada unos diez kilómetros más al norte.
La mayoría de las personas fallecidas quedaron atrapadas por las llamas en sus casas o en sus automóviles, o intentaron huir del fuego echándose al mar, pero acabaron ahogándose.
Un portavoz de Cruz Roja señaló en declaraciones a la cadena pública de televisión ERT que tras haber hallado 24 muertos en distintos puntos de la zona, los bomberos han encontrado en la mañana de este martes un grupo de 26 fallecidos en un campo situado en la pequeña localidad de Mati.
Según el servicio de bomberos, actualmente todavía hay tres incendios en curso en la región de Atica, pero también hay grandes frentes en otras regiones del país, particularmente en la zona de Corinto, en el Peloponeso, así como en la isla de Creta.
Las tareas de extinción se vieron dificultadas por los fuertes vientos que alcanzaron fuerza siete en la escala de Beaufort.
Después de que las autoridades declararan el estado de emergencia y solicitaran ayuda internacional, el portavoz del Gobierno, Dimitris Tzanakópulos, anunció que llegarán aviones de extinción desde España, así como voluntarios de Chipre.
Según informó el alcalde de Rafina, Evánguelos Burnús, al menos 500 casas y 200 vehículos han sido dañados en mayor o menor medida por las llamas. Burnús señaló en declaraciones a ERT que la operación de evacuación por mar continúa y los barcos de la Guardia Costera siguen desplazando a numerosos residentes de Rafina hacia otras zonas seguras
Tzanakopoulos ha indicado que existen "tres frentes diferentes en la región de Atica, una de las 13 periferias de Grecia entre ellas Atenas, y más de 15 brotes de fuego que estallaron casi simultáneamente, creando una soga sin precedentes" y alimentada por los fuertes vientos. "Atica se enfrenta a una noche muy difícil", ha aseverado.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, ha adelantado este lunes su regreso a Grecia desde Bosnia-Herzegovina para gestionar la situación desde el Centro de Coordinación Unificado de Eleusis y ha expresado su deseo de que, a pesar de las condiciones climáticas, se puedan controlar los distintos focos que se reparten por el país. Por su parte el ministro de Orden Público, Nikos Toskas, ha pedido precaución a los ciudadanos y ha sugerido que los incendios podrían haber sido provocados.




